miércoles, 31 de octubre de 2012

Las Tres Vistas de Japón

Las Tres Vistas de Japón (日本三景, Nihon Sankei) es el título honorífico que reciben los tres paisajes naturales más célebres del país nipón. Se trata de tres lugares situados junto a la costa que por su extraordinaria belleza podríamos considerar un regalo para los ojos.

Tres Vistas de Japon

La lista data nada menos que del año 1643 y está atribuida al filósofo Hayashi Gahō, que quiso enumerar a su juicio los tres paisajes escénicos más hermosos de Japón, seguro que no le faltaban candidatos.

Tres Vistas de Japon

Paso a enumerar los tres sitios:

- Matsushima (松島) , una bahía con unas 260 islas rocosas cubiertas de pinos en la prefectura de Miyagi.



- Amanohashidate (天橋立), una barra de tierra que conecta las dos costas de la bahía de Miyazu en la prefectura de Kioto.



- Miyajima (宮島), la isla que contiene el santuario de Itsukushima, cuya puerta de entrada es un torii de color bermellón que reposa en el mar de la prefectura de Hiroshima.



Como no podía ser de otra manera, la popularidad de estos tres paisajes fue a menudo motivo de inspiración para los autores de grabados ukiyo-e, las representaciones artísticas que adquirieron fama en Japón entre los siglos XVII y XX. De izquierda a derecha: Matsushima (Koitsu Tsuchiya, 1936), Amanohashidate (Utagawa Hiroshige, 1856) y Miyajima (Kawase Hasui, 1929).


Llama poderosamente la atención que los tres lugares se encuentren bien repartidos por la geografía de Japón, por lo que no resulta nada fácil visitarlos, máxime cuando sólo uno de ellos suele estar incluido en los circuitos turísticos habituales.



Curiosamente, visité dos de las Tres Vistas durante el mismo viaje en verano del año pasado, pero no fue hasta este mes cuando por fin he conseguido poner la cruz en el mapa en la última de las tres.

Aún me queda mucho por descubrir de este país, pero cumplir esta lista ha sido un gran paso.

¿Y tú, viajarías a Japón sólo para contemplar estas Tres Vistas?

martes, 30 de octubre de 2012

Matsushima

Hace un par de fines de semana me fui de viaje con unos amigos a Miyagi, en el norte de Japón, para visitar la Bahía de Matsushima. Para llegar hasta allí se puede tomar el Shinkansen en Tokio y llegar a Sendai en 1 hora y 40 minutos, aunque nosotros subimos en coche desde Ibaraki por la Tohoku Expressway.



Matsushima (松島) es un lugar de Japón conocido por la belleza de sus 260 islas (島, shima) cubiertas de pino (松, matsu), de donde proviene su nombre. Está considerada una de las Tres Vistas de Japón o Nihon Sankei (日本三景), junto con Miyajima en la prefectura de Hiroshima y Amanohashidate en la prefectura de Kioto.

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Dicen que uno de los mejores momentos para admirar esta maravilla natural es durante el amanecer, cuando el sol naciente asoma por el oceáno Pacífico y emerge detrás de los islotes.

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Hizo falta levantarse temprano para estar en el pueblo de Matsushima a las 5:50 am, pero habiendo viajado hasta tan lejos no quería perderme un momento como este con la bahía iluminada por las primeras luces del alba.



Esa mañana subimos en coche hasta lo alto del Observatorio de Shintomiyama (新富山展望台) y desde allí pudimos contemplar el amanecer y tomar una impresionante panorámica del puerto de Matsushima con las pequeñas islas en el horizonte.



A esas horas, todo era paz y sosiego, la gente dormía y sólo se oía el canto de los pájaros y el traqueteo de los primeros trenes del día llegando a la estación. Aún quedaban un par de horas antes de que empezaran a invadirlo todo los turistas japoneses, así que nos detuvimos unos instantes y disfrutamos de la calma matutina junto al puerto.



Matsushima es una bahía salpicada por cientos de pequeños islotes rocosos. A primera vista podríamos compararlo con la Bahía de Ha Long, en Vietnam, aunque salvando las distancias, ya que no llega a ser tan espectacular.



Lo más interesante está dentro del mar, así que la mejor forma de moverse es en barco.



Desde Sendai se puede llegar hasta la estación de Matsushima-Kaigan en 30 minutos con la JR Senseki Line, una vez allí el puerto está a cinco minutos caminando. Cada hora salen barcos que recorren un circuito circular, con mismo origen y destino, y que tarda unos 30 minutos. Existe también la posibilidad de coger un barco en Hon-Shiogama, al sur de la bahía, y navegar hasta el puerto de Matsushima viendo por el camino un mayor número de islas. El trayecto dura unos 40 minutos.



Nosotros optamos por la segunda opción, así que después de ver el amanecer en Matsushima fuimos hasta Shiogama y cogimos un barco que nos devolviera de nuevo a Matsushima. Partimos al mediodía, con la compañía de las gaviotas.



Al frente, cientos de pequeños islotes rocosos desperdigados por el mar y un cielo azul casi despejado. Después de unos días cargados de lluvia, habíamos tenido la suerte de llegar al fin de semana con tiempo soleado, así que no se podía pedir más.



El barco seguía un recorrido marcado por balizas que serpenteaba por los puntos más emblemáticos. Teníamos que estar preparados, cámara en mano, para tomar fotos, ya que no había mucho tiempo de espera antes de continuar la travesía.

matsushima-19

Como decía, lo más curioso de esas formaciones rocosas es que se encuentran cubiertas de pinos, un tipo de vegetación que no estabamos habituados a ver junto al mar, aunque en los islotes grandes hay más variedad de árboles y con la llegada del otoño algunos empiezan a cambiar el color de sus hojas.



Una de las primeras islas que divisamos fue Niōjima, la más popular de las formaciones rocosas y el tradicional símbolo de Matsushima. Al igual que muchas otras, durante el terremoto del 11 de Marzo de 2011 sufrió daños y se derrumbó. No obstante, el pueblo de Matsushima puede estar agradecido ya que todos estos islotes repartidos por la bahía consiguieron dispersar la fuerza del tsunami y el desastre en esta parte de la costa de Tohoku fue menor.



Aunque muchas rocas apenas asoman a la superficie, es interesante ver las formas caprichosas que adoptan algunas. Por ejemplo, esta ola de piedra.











A nuestra llegada al puerto de Matsushima reconocemos fácilmente el pequeño templo de Godaido, construido en primera línea del puerto sobre una isla.



Otro de los edificios reconocibles con vistas a la bahía es el Pabellón Kanran-tei, una casa de té representativa del estilo Momoyama. Originalmente fue construida en Kioto por el famoso shogun Hideyoshi Toyotomi y posteriormente en 1645 fue trasladada a Matsushima por orden del hijo de Date Masamune, el famoso guerrero samurái que llevaba consigo siempre un temible casco con forma de luna creciente y que, tras jurar lealtad a Tokugawa Ieyasu, fundó la ciudad de Sendai y se convirtió en el daimyō (señor feudal) más importante de Tohoku.



Por último, otra de las atracciones es la isla de Fukuura, que conecta a tierra por un largo puente de color rojo. Una superstición local dice que cruzar este puente acompañado por tu pareja provocará la ruptura entre ambos, así que id con cuidado.



El interior de Fukuura ofrece un agradable paseo y desde el extremo más alejado se alcanzan a ver muchos islotes, para aquellos que no quieran subirse a bordo de un barco.



Al día siguiente fuimos con el coche hasta el otro lado de la bahía para subir el Monte Otakamori (大高森), que ofrece una de las cuatro mejores vistas de Matsushima.



Nos costó encontrar el punto de acceso y tardamos un rato en llegar hasta la cima, pero mereció la pena. Las vistas desde aquí quitan el aliento, sobre todo al atardecer. No en vano cuenta la historia que Matsuo Bashō (1644-1694), el poeta japonés más famoso del período Edo y uno de los cuatro grandes maestros del haiku, durante su épico viaje a pie por el norte del Japón feudal pasó por Matsushima y al contemplar la bahía se quedó sin palabras y sólo acertó a decir:

Matsushima ah!
A-ah, Matsushima, ah!
Matsushima, ah!




Matsushima es uno de los principales reclamos turísticos del norte de Japón. Es un destino muy conocido entre los japoneses por su hermoso paisaje costero, pero en raras ocasiones los turistas extranjeros suelen incluir este lugar o cualquiera de Tohoku como parte de su itinerario, y menos aún tras el terremoto y tsunami de 2011. La industria turística de la región se vio seriamente perjudicada durante el año siguiente y desde entonces el gobierno japonés ha estado haciendo verdaderos esfuerzos por reconstruir las zonas afectadas y volver a atraer el turismo nacional y extranjero.



Para los que viajen con Japan Rail Pass, está a 2 horas y media de Tokio en tren. Nosotros quisimos contribuir con nuestra parte y fuimos en coche, y lo cierto es que en todas partes nos trataron fenomenal, por lo que recomiendo esta visita.

jueves, 18 de octubre de 2012

Una noche en un ryokan

Una experiencia que recomendaría a todo el que viniera de viaje a Japón sería hospedarse una noche en un ryokan.

Un ryokan es un hotel tradicional japonés. Los orígenes de estos establecimientos datan de varios siglos atrás. Ya en la antigüedad, durante los días del Período Nara (710–794), viajar por Japón era una empresa peligrosa ya que al no disponer de refugio, los viajeros dormían expuestos. Por esta razón, los monjes budistas comenzaron a construir lugares de descanso en zonas de tránsito populares para alojar a los viajantes ocasionales. Más adelante, en el Período Kamakura (1185–1333), estos lugares de descanso evolucionaron y sirvieron de base para la creación de los ryokan.

Es a mediados del Período Edo, en torno a 1750, cuando surge el concepto de ryokan como forma de alojamiento destinada a los viajeros que recorrían la ruta principal entre Kioto y la actual Tokio. Como era común, el desarrollo de estos hoteles se vió reflejado por la arquitectura tradicional de la viviendas japoneses y las estancias presentaban los mismos elementos característicos.

Con el paso del tiempo, las viviendas japonesas fueron adaptando su estilo bajo la influencia de los estándares occidentales, mientras que los ryokan permanecieron anclados en el tiempo y conservaron su estilo tradicional, llegando hasta nuestros días convertidos en hoteles de lujo y de descanso orientados a turistas nacionales y extranjeros.

Ahora y siempre, los ryokan principalmente se han caracterizado por las siguientes cualidades:

Localización

Los ryokan suelen estar situados cerca de lugares emblemáticos como templos y santuarios, y rodeados de una singular belleza natural, por ejemplo, en medio de un bosque, o junto a ríos y lagos. De esta forma, el huésped puede sentirse en contacto con la naturaleza y puede relajarse mientras escucha el canto de los pájaros o el sonido del viento, de la lluvia, y admira el color de las flores en primavera o de las hojas de los árboles en otoño, o contempla paisajes cubiertos de nieve en invierno.



Algunos destinos turísticos de Japón habitalmente recomendados para una estancia en un ryokan serían Kioto, Nara, Hakone y las inmediaciones del monte Fuji, la isla de Miyajima o el lago Chuzenji y los alrededores de Nikko, donde precisamente estuve con mis padres cuando vinieron de visita a Japón.



Confort

La estructura de la habitación de un ryokan se parece mucho a la de una casa tradicional japonesa. Esto hace que los turistas japoneses se sientan igual de cómodos que en su propia casa, mientras que los turistas extranjeros tienen la oportunidad de conectar con el mundo asiático y el estilo de vida tradicional oriental.

Al entrar en la habitación debemos seguir la costumbre de descalzarnos y cambiarnos de zapatillas. A continuación, se nos entrega la vestimenta requerida para este tipo de alojamientos, el kimono o el yukata.

En cuanto a la estructura de las estancias, vemos que las puertas del habitáculo son corredizas y se abren lateralmente. Si dispone de varias salas, las paredes pueden retirarse para aprovechar mejor el espacio. El suelo de la habitación es de tatami, un material cómodo para pisar descalzo, que resulta fresco en verano y guarda el calor en invierno. En el centro de la sala suele haber una mesa baja de madera y varios almohadones para sentarse. Cerca de la ventana encontramos una mesa donde tomar el té y contemplar las vistas. La decoración suele ser bastante simple, en consonancia con el sentido de la estética japonesa, que resalta en los pequeños detalles. A veces se limita exclusivamente al tokonoma, el sitio de honor en las casas japonesas, una especie de altar situado en uno de los lados de la habitación principal donde se cuelgan rollos desplegables con pinturas y se expone un jarrón con plantas u otros objetos decorativos.



La primera pregunta que nos hacemos cuando llegamos a la habitación de un ryokan es ¿dónde están las camas? Vemos que la habitación parece más bien un salón de estar y no sabemos dónde vamos a dormir. Bien, una de las características de las viviendas japonesas es que el espacio de una habitación se puede utilizar de formas distintas durante el día y durante la noche. Así, durante el día las camas o futones se pliegan y se guardan en un armario, llamado oshiire. Esto permite no sólo dar otro uso a la habitación sino también que el tatami respire.



Cuando llega la noche, los futones se sacan del armario y se extienden en el suelo de la habitación. Como podéis ver, estos consisten en un colchón delgado, una funda rellena a modo de edredón y una almohada. Aunque a primera vista parezcan más incómodos que una cama occidental, la verdad es que se duerme bastante bien ya que el suelo es blando. Habitualmente, el personal del hotel será el encargado de sacar y montar los futones mientras los huéspedes están cenando, de forma que cuando estos regresen la habitación ya está preparada para dormir.



Cocina sofisticada

Por lo general, la estancia en un ryokan incluye el desayuno y la cena. La cena suele ser casi siempre de tipo kaiseki, el estilo tradicional de la alta cocina japonesa caracterizado por presentar en la mesa una gran variedad de platos de una elaboración exquisita y refinada.



El menú se compone de una serie de pequeñas raciones y un plato principal presentados de forma artística sobre una vajilla decorada. La cocina kaiseki no da importancia únicamente al sabor, sino también al equilibrio de la textura, el aspecto y los colores de los alimentos. Son platos que se disfrutan con la vista, además de con el paladar.



Normalmente, a la hora de reservar habitación en un ryokan el cliente puede elegir el tipo de menú que desea para cenar entre diferentes combinaciones, por ejemplo, especial de pescado y marisco, o de carne a la parrilla. Los precios varían desde los 5,000¥ hasta los 40,000¥. En cualquier caso, se utilizan siempre ingredientes frescos de temporada y de calidad, y el menú varía en verano y en invierno. Incorpora no solamente platos típicos como el sushi, sino que a menudo incluye especialidades locales. En Nikko, por ejemplo, uno de los platos populares es el yuba (cuajada de soja seca), y durante la cena nos sirvieron shabu-shabu de ternera hervida en yuba.



Sobra decir que al final de la cena, uno encuentra su apetito completamente satisfecho. No obstante, para sorpresa de muchos, a la mañana siguiente, en lugar del desayuno continental típico podemos encontrarnos un desayuno también de estilo kaiseki compuesto por pescado hervido, tofu y una variedad de platos algo difíciles de digerir a horas tan tempranas del día.

Salud y bienestar

Por último, algunos ryokan están situados cerca de fuentes termales naturales (llamados onsen) y disponen de spa y bañeras comunes para uso y disfrute de los huéspedes. Los baños suelen estar separados por sexos y muchos tienen piscinas de agua fría y agua caliente tanto interiores como exteriores con vistas a la naturaleza (rotenburo). Al tratarse de fuentes de origen volcánico, el agua suele estar a una temperatura superior a 25 °C y puede contener minerales con propiedades terapeúticas para el cuerpo humano. La norma dice que antes de introducirse en la piscina, es necesario ducharse y enjabonarse para estar limpios. Sin duda, el onsen es el complemento perfecto para pasar nuestra estancia complementamente relajados.



En conclusión, recomendaría incluir una o dos noches en un ryokan durante un viaje a Japón. El precio compensa la experiencia, ya que la calidad y la hospitalidad de estos hoteles nos harán sentir como auténticos reyes y podremos vivir por un día el estilo de vida cotidiano del Japón tradicional.

jueves, 11 de octubre de 2012

GUÍA DE JAPÓN

Tras el éxito de Guía de Vietnam, la entrada más leída de este humilde blog (con más de 5.000 vistas), y también por petición expresa de algunos amigos, he decidido publicar una Guía de Japón. No es una guía completa al estilo de las clásicas guías de viaje en papel, sino que se trata más bien de una colección de posts que he escrito a lo largo de estos dos años que llevo viviendo y viajando por Japón, y que espero completar en los próximos meses.

Si estás pensando viajar a Japón y eres de los que elige su propia aventura, encontrarás en esta guía algunos consejos y referencias básicas para configurar el itinerario que mejor se adapte a tus necesidades. ¿Te apetece descubrir el Japón moderno, o el Japón tradicional, o simplemente buscas el contacto con la naturaleza? Todo esto y mucho más es lo que encontrarás en esta guía.


Motivación, ¿por qué ir a Japón?


Japón es un lugar fascinante, un mundo rico en cultura y tradiciones milenarias que durante décadas ha seducido a Occidente. Muchos son los que han venido a descubrir los misterios que esconde este país, ¿a qué esperas para venir tú también? Viajar a Japón nunca fue tan sencillo y estuvo tan al alcance. Gracias a las nuevas tecnologías hoy en día uno puede reservar fácilmente por internet los billetes de avión y los hoteles adaptándose a cualquier gusto y rango económico. Una vez aquí, no hace falta preocuparse demasiado por el transporte, ya que los turistas extranjeros pueden adquirir un billete especial para utilizar la red nacional de ferrocarril de forma ilimitada, siendo esta la forma más eficiente de moverse a lo largo y ancho del territorio. Lo único que resta, por tanto, es saber dónde ir y qué ver, y esta guía está diseñada precisamente con este propósito: dar a conocer los principales puntos de interés turístico que ofrece Japón.

A partir de aquí, el viajero ya sabe por dónde tiene que empezar a planear la aventura.


Dónde ir, qué ver


Japón es un país con una población de 127 millones de personas. Se compone de un archipiélago de origen volcánico formado por cuatro islas principales, Hokkaido, Honshu, Kyushu y Shikoku, a las que además se suman el pequeño grupo de islas Ryukyu al sur. La mayor parte del territorio es montañoso y se encuentra cubierto de bosques, las colinas y las laderas son aprovechadas para el cultivo y en la escasa superficie llana es donde se concentran los núcleos urbanos, algunos de ellos densamente poblados. El área metropolitana de Tokio concentra más de 30 millones de habitantes, y el área de Osaka-Kobe-Kioto cuenta con 17 millones de habitantes. Por toda la geografía de Japón podemos encontrar lugares de extraordinario valor histórico, cultural y natural declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.



Dada la disposición geográfica de Japón, la forma más habitual de viajar es de este a oeste, comenzando el recorrido por Tokio, continuando por el núcleo Osaka-Kobe-Kioto en el centro, hasta llegar a Hiroshima en el oeste. A lo largo de este recorrido el viajero puede experimentar distintas visiones del mismo país: el Japón moderno, el Japón tradicional y el Japón natural, como paso a describir a continuación.

El Japón moderno

El viaje comienza por Tokio, una de las megalópolis más desarrolladas del mundo. Un ejemplo de ciudad sostenible con modernos edificios y una eficiente red de transporte en la que viven y transitan cada día decenas de millones de personas. En este itinerario express por Tokio encontrarás una guía para recorrer en dos días las principales zonas de interés: Shinjuku y sus hoteles de lujo, el distrito comercial de Shibuya, la isla artificial de Odaiba, Ginza: la Quina Avenida tokiota, y Akihabara, el barrio tecnológico famoso por la electrónica, el anime y los videojuegos.



Osaka es la segunda ciudad más importante del país. Destaca por el peculiar ritmo de vida de sus habitantes, una cocina con multitud de variedades y un electrizante ambiente nocturno en algunos barrios repletos de restaurantes e izakayas.



Umeda, el distrito financiero y de negocios de Osaka, ofrece una de las mejores vistas del Japón futurista, con su skyline de rascacielos de arquitectura vanguardista.



Kobe fue una de las primeras ciudades de Japón en abrir sus puertos a Occidente y recibir la influencia europea y americana. Se trata de un destino popular entre los residentes extranjeros en Japón y goza de un aire muy cosmopolita.



El Japón tradicional

En Tokio no todo es modernidad. Encontramos vestigios de la antigua ciudad de Edo en Asakusa, un diminuto barrio de casas bajas antiguamente centro religioso de la capital en el que se emplaza uno de los templos budistas más importantes.



Si pasamos por Osaka, tampoco podemos dejar de visitar una de las fortificaciones militares más formidables de la época medieval, el Castillo de Osaka. El castillo fue destruido, así que lo que encontramos hoy en día es una reproducción a tamaño natural convertida en museo. Si queremos ver un castillo auténtico, repartidos por todo Japón sobreviven algunos que aún conservan su estructura original, como el Castillo de Himeji, al oeste de Osaka, o el Castillo de Matsumoto, ambos denominados Tesoro Nacional.



Siempre que hablamos del Japón tradicional debemos hacer una mención especial a Kioto, la antigua capital. Debido a su rico patrimonio cultural se salvó de ser bombardeada durante la segunda guerra mundial y es la ciudad de Japón que más monumentos conserva. Templos budistas, santuarios sintoístas, jardines típicos japoneses, un suntuoso palacio imperial, un castillo amurallado y hasta un pintoresco barrio con casas de arquitectura antigua. En esta breve guía de Kioto marco los lugares de mayor interés turístico.



Cerca de Kioto se encuentra Nara. En esta pequeña ciudad se respira una bonita atmósfera tradicional y su complejo de monumentos históricos es un lugar agradable para pasear. En el pasado desempeñó un papel relevante en la historia de Japón cuando el emperador estableció la religión budista como la religión oficial del estado y promovió su difusión desde aquí hacia el resto del imperio.



No lejos de Tokio se encuentra Kamakura. Fue la capital del primer shogunato (gobierno militar feudal) de Japón y en la actualidad todavía conserva un buen número de templos Zen (una escuela budista especializada en distintas técnicas de meditación) y también destaca por la enorme estatua del Gran Buda o Daibutsu.



Cerca de Hiroshima se encuentra Iwakuni, un enclave histórico en el que encontramos un castillo de montaña y un curioso puente de cinco arcos que antaño únicamente los samuráis tenían permitido cruzar. Ambos están declarados Tesoro Nacional.



El Japón natural

Nikko, en las montañas de la Prefectura de Tochigi, es conocido por su extraordinario conjunto de templos y santuarios ubicados en un incomparable paraje de lagos, ríos y montañas. En otoño, durante el cambio de color de las hojas de los árboles, los alrededores de Nikko se convierten en un espectáculo de la naturaleza cuya visita está totalmente recomendada.



El Monte Fuji es uno de los símbolos de Japón por excelencia y es un tema recurrente en el arte japonés. En la antigüedad, este volcán se consideraba un lugar sagrado y los peregrinos ascendían hasta su cima por motivos religiosos. En la actualidad, el Fuji sigue siendo un destino para practicar la escalada y contemplar el sol naciente, un reto que exige un considerable esfuerzo. En torno al monte encontramos los Cinco Lagos del Monte Fuji, diversos puntos desde los que admirar su gran belleza, excepto en verano cuando está permanentemente cubierto de nubes. No lejos de aquí se encuentra Hakone, un destino turístico muy popular por su privilegiada localización en el Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu.



Ise es uno de los destinos habitualmente alejados de las rutas turísticas típicas por Japón. Para los japoneses, en cambio, representa un lugar de gran significado espiritual y religioso. Aquí se encuentra nada más y nada menos el santuario más sagrado del sintoísmo, la religión original nativa de este país, que persigue la armonía con los espíritus de la naturaleza. Una visita atractiva para aquellos que tengan un interés especial en conocer los orígenes de Japón y la religión que rige la forma de pensar de los japoneses.



Miyajima, una pequeña isla cerca de Hiroshima, es otro de los destinos turísticos más importantes de Japón. En el pasado, la isla entera estaba considerada territorio habitado por los dioses, razón por la cual no estaba permitido poner un pie en la misma y se construyó un santuario al que se accedía desde el mar pasando por una puerta torii de color bermellón.



Japón no es un país que destaque precisamente por sus playas, de orígen volcánico. No obstante, al sur del archipiélago encontramos Okinawa, un conjunto de islas con las que la naturaleza supo ser generosa rodeándolas de aguas cristalinas repletas de coral y abundante vida marina, un paraíso sorprendente que complementa la experiencia de Japón.




Cómo llegar, cómo desplazarse


Llegar y salir desde España

Aunque Japón dispone de muchos aeropuertos internacionales, generalmente los turistas utilizan Tokio como puerta de entrada. La capital dispone de dos aeropuertos, el Aeropuerto Internacional de Narita (código IATA: NRT) y el Aeropuerto Internacional de Haneda (código IATA: HND). La mayoría de los vuelos internacionales llegan a Narita, pero al estar más alejado de la ciudad, el acceso es menos cómodo que desde Haneda.

Actualmente no existe vuelo directo entre Japón y España, por lo que es necesario hacer cómo mínimo una escala.

Se puede llegar por medio de muchas combinaciones, las más habituales hacen escala en Europa con Air France (París), Alitalia (Roma), KLM (Amsterdam), Lufthansa (Frankfurt), Swiss (Zurich) o Finnair (Helsinki); en Oriente Medio con Qatar Airways (Doha) o Emirates (Dubai); o en Asia con Air China (Pekín) y con Korean Air (Seúl).

Desplazarse dentro de Japón

La forma más recomendable de viajar por el interior de Japón es en tren. La red de ferrocarriles del país nipón conecta muchas ciudades y funciona de manera eficiente.

Para distancias cortas, las ciudades grandes como Tokio, Osaka y Kioto disponen de red de metro y cercanías. Para distancias largas se puede coger el avión, en ocasiones resulta un poco más barato que el tren, pero el tren de alta velocidad (llamado Shinkansen) resulta mucho más cómodo, ya que conecta con las propias estaciones de metro y cercanías.

Con el objetivo de facilitar los desplazamientos en tren y fomentar el turismo por Japón, el grupo Japan Railways (JR) que opera las líneas de ferrocarril nacionales ofrece a los turistas extranjeros el billete de transporte Japan Rail Pass, que permite utilizar los trenes/autobuses/ferries de la compañía Japan Railways (JR) de forma ilimitada durante el periodo de validez: 7 días, 14 días o 21 días. Incluye los trenes de alta velocidad, así que si se piensa viajar de Tokio a Kioto y llegar incluso hasta Hiroshima, recomiendo adquirir este billete antes de venir a Japón, ya que sale rentable. Se puede conseguir en cualquier agencia de viajes o a través de internet con envío a domicilio.

Una vez en Japón, la mejor forma de recorrer el país es utilizar el Shinkansen apoyándose en los tres grandes núcleos: Tokio (estación de Tokyo, estación de Shinagawa) en el este, Kioto (estación de Kyoto) y Osaka (estación de Shin-Osaka) en el centro, e Hiroshima (estación de Hiroshima) en el oeste.

Desde Tokio podemos llegar en tren de cercanías a los siguientes destinos:

- Nikko, a 2 horas con Shinkansen hasta Utsunomiya + JR Nikko Line o Tobu Nikko Line (no admite JR Pass).
- Kamakura, a 1 hora con JR Yokosuka Line.
- Alrededores del monte Fuji, a 2 horas y 45 minutos con JR Chuo Line hasta Otsuki + Fujikyu Line hasta Kawaguchiko.
- Hakone, a 35 minutos con Shinkansen hasta Odawara + 15 minutos con Hakone Tozan Railway hasta HakoneYumoto.

Desde Kioto podemos llegar en tren de cercanías a los siguientes destinos:

- Osaka, a 30 minutos con JR Special Rapid Service o 40 minutos con JR Special Rapid Service.
- Kobe, desde Osaka a 30 minutos con JR Kobe Line Rapid Service.
- Nara, a 45 minutos con JR Nara Line Rapid Service.
- Ise, a 2 horas con Kintetsu Limited Express hasta Ujiyamada (no admite JR Pass).

Desde Hiroshima podemos llegar en tren de cercanías a los siguientes destinos:

- Miyajima, a 30 minutos con JR Sanyo Line hasta Miyajimaguchi + 10 minutos en ferry hasta la isla.
- Iwakuni, a 50 minutos con JR Sanyo Line.

Para más información, recomiendo utilizar la página web de Hyperdia, que calcula los horarios y los diferentes transbordos de Shinkansen, trenes de cercanías y metro.

Por último, si queremos llegar hasta Naha, la ciudad capital de Okinawa, podemos volar con All Nippon Airways desde Tokyo-Haneda, Tokyo-Narita, Osaka, Hiroshima, Fukuoka; con Japan Airlines desde Tokyo-Haneda, Tokyo-Narita, Osaka, Fukuoka; con Jetstar desde Tokyo-Narita, Osaka; con Skymark desde Tokyo-Haneda, Tokyo-Narita, Kobe, Fukuoka; y con Peach desde Osaka.


Organizar el plan de viaje


Cuándo viajar

Japón tiene un clima de 4 estaciones, con la particularidad de que el verano y el invierno se acentúan más que en España por la alta humedad. Se trata además de un país lluvioso, la probabilidad de precipitaciones es media durante todo el año y alta durante la temporada de lluvias (que va de mitad de junio a mitad de julio) y la temporada de tifones (que va de mitad de octubre a mitad de noviembre).

Considero una buena época para viajar a Japón durante los meses de Marzo, Abril y Mayo, evitando a ser posible la semana de Golden Week, ya que la disponibilidad hotelera está completa. En el mes de Marzo tiene lugar en Japón el florecimiento de los ciruelos, y en Abril tiene lugar el florecimiento de los cerezos, dos fenómenos que los japoneses viven con especial interés; especialmente el segundo, cuando los parques se ven preciosos vestidos de color blanco y la gente sale a comer, beber y ver las flores, una costumbre que se conoce como hanami.

El verano en Japón comienza con la temporada de lluvias a mediados de Junio. A lo largo de Julio y Agosto el calor y la humedad son asfixiantes y resulta muy incómodo viajar, no lo recomiendo. No obstante, si uno viaja durante esos meses es probable que se encuentre con algún matsuri (festival tradicional japonés en honor a una deidad) en algún punto del recorrido.

Otra buena época es Septiembre, cuando el verano llega a su fin y el calor apreta menos. En Octubre y Noviembre los tifones azotan el Pacífico y las lluvias son frecuentes. A finales de Noviembre tiene lugar el cambio de color de las hojas del arce, un acontecimiento que se conoce como momiji y que los japoneses también viven con intensidad. Las hojas de muchos árboles se tornan de color rojo, amarillo y marrón antes de caer al suelo y adornar las calles, y muchos parajes naturales ofrecen una bonita estampa otoñal. Si el tiempo acompaña, es un buen momento para visitar muchos de los monumentos en Japón.

En invierno hace demasiado frío, y debido a la humedad la sensación térmica es muy baja. No recomiendo viajar en esta época del año a menos que se quiera practicar algún deporte de nieve.

Itinerario de viaje

A continuación propongo algunos itinerarios de viaje por Japón en función de los días que dure la visita:

Destinos7 días10 días10 días12 días15 días20 días
TokioDía 1-2Día 1-2Día 1-2Día 1-2Día 1-2Día 1-2
NikkoDía 3Día 3Día 3Día 3
KamakuraDía 4Día 4
Alrededores del monte Fuji* / HakoneDía 4Día 4Día 5Día 5
KiotoDía 3-4Día 5-6Día 3-4Día 5-6Día 6-7-8Día 6-7-8
OsakaDía 5Día 7Día 5Día 7Día 9Día 9
NaraDía 8Día 6Día 8Día 10Día 10
Kobe(Día 11)Día 11
Ise(Día 11)Día 12
HiroshimaDía 7Día 9Día 12Día 13
MiyajimaDía 8Día 10Día 13Día 14
IwakuniDía 15
OkinawaDía 16-18
Tokio (Salir del país)Día 6Día 9Día 9Día 11Día 14Día 19

* En verano, el monte Fuji suele estar permanentemente cubierto de nubes, así que recomiendo una excursión alternativa.

Si además de estos destinos turísticos tienes interés en conocer otros, puedes echarle un vistazo a la Ruta de Peregrinación de la isla de Shikoku, los remolinos de Naruto o Amanohashidate, el puente que sube hacia el cielo.


Entender

Gastronomía



A nadie se le escapa que la cocina japonesa es mundialmente aclamada como una de las más exquisitas, de modo que un viaje a Japón nos tiene que permitir descubrir sus maravillas.

Antes de venir a Japón, muchos pueden imaginar que el plato más consumido en este país es el sushi. En efecto, se trata de una parte de la gastronomía japonesa que ha traspasado fronteras hasta llegar a ser muy conocida. Sin embargo, no sólo de sushi se alimentan los japoneses, sino que su dieta cotidiana se compone de muchos y variados platos. Algunos ejemplos son ramen, una sopa de fideos chinos; udon, tallarines de trigo gruesos servidos en salsa de soja; kare, arroz con salsa de curry; tempura, vegetales y mariscos en fritura rápida; nabe, estofado y sopa a la cazuela; tonkatsu, chuleta de cerdo empanada; yakiniku, carne a la plancha o a la parrilla, y un largo etcétera. Podríamos decir que todos estos platos forman parte del menú básico y son fáciles de encontrar en cualquiera de las regiones de Japón.

No obstante, lo mejor que ofrece Japón al viajero es la oportunidad de probar una especialidad local diferente en cada punto de su geografía, haciendo del viaje una experiencia para todos los sentidos. En esta ruta gastronómica por Japón propongo una pequeña guía para conocer diferentes platos típicos que corresponden a distintas ciudades de Japón. Si tenéis un paladar atrevido, además os animo a probar los platos más raros que encontréis a vuestro paso. Por ejemplo, una de las delicias gastronómicas más célebres de la cocina japonesa, aunque solamente apta para los más valientes, es el fugu o pez globo, que resulta mortalmente venenoso si se prepara de forma incorrecta.

Por último, si decidimos pasar la noche en un ryokan, un hotel tradicional japonés, no podemos dejar de probar el refinado estilo de cocina kaiseki, en el que la presentación de los platos es igual de importante que su sabor y su valor nutritivo.

Cultura y tradición



Japón es un país que se mantuvo aislado del mundo exterior hasta 1854, año en que por fin se abrió a Occidente y dio comienzo el intercambio cultural. Hasta entonces, se habían desarrollado en Japón un conjunto de costumbres y artes tradicionales que arraigaron profundamente en la sociedad y que perviven hoy en día. Esto da lugar a que la cultura japonesa sea distinta de otras culturas asiáticas.

Si antes de viajar tienes curiosidad por conocer algunos aspectos de la cultura japonesa, te invito a echar un vistazo a los posts que hablan sobre la arquitectura de los templos budistas y el ciclo de renovación de los santuarios sintoístas; algunos lugares de Japón donde todavía es posible encontrar geishas y maiko (aprendices de geisha), las artistas del entretenimiento tradicional: música, baile y poesía; el deporte nacional de lucha por excelencia, el sumo o cómo viven los japoneses los festivales de fuegos artificiales y otras celebraciones típicas del verano y el otoño.

Me gustaría añadir también que no es necesario vivir en Japón para poder participar en actividades culturales. Con el propósito de dar a conocer a los turistas algunas costumbres tradicionales japonesas, muchos hoteles o hostales ofrecen cursos sobre la ceremonia del té, el uso y vestimenta del kimono, el arte de la caligrafía o shodō, el arte de los arreglos florales o ikebana, el arte del plegado de papel o origami, incluso introducción a la meditación zen. Os recomiedo participar en algunas de estas actividades para aprender más sobre la cultura de Japón.

Idioma



El japonés es un idioma muy complejo y difícil de aprender. Comparado con otras lenguas asiáticas fonéticamente es sencillo de pronunciar, ya que sólo dispone de las cinco vocales básicas. No obstante, la gramática es complicada, y muy diferente de la del español. Existen además varios registros a la hora de mantener una conversación: casual, formal y honorífico.

En cuanto a la lectura y la escritura, los japoneses comenzaron a utilizar los ideogramas chinos o 'kanji' alrededor del siglo IV, conservando el sonido original chino y añadiendo además la pronunciación nativa. 500 años más tarde desarrollaron dos silabarios propios como formas de escritura alternativas, el 'hiragana' y el 'katakana'. El primero se utiliza para representar las palabras de origen nativo en sustitución de los kanji, además de las conjunciones y desinencias verbales. El segundo se utiliza para representar las palabras de origen extranjero. Los tres sistemas de escritura conviven en perfecta armonía y es habitual que a lo largo de una misma frase se entremezclen entre sí.

Aprender japonés, por tanto, requiere varios años de estudio, siendo la lectura y la escritura de los caracteres 'kanji' la parte más complicada, pero indispensable si uno quiere llegar a entender los periódicos, los carteles de los establecimientos mientras va por la calle o en última instancia trabajar en una empresa japonesa.

A pesar de todo lo dicho, los turistas pueden sentirse tranquilos ya que la mayoría de las señales e indicaciones están escritas en 'romaji', una representación de la lengua japonesa con letras del alfabeto latino, para que podamos leer por ejemplo los nombres de las estaciones de metro, o el nombre de una calle, o el cartel que indica la entrada a un monumento.

Finalmente, podríamos decir que el conocimiento del inglés para los japoneses es prácticamente nulo, por lo que al contrario que en otros destinos turísticos resulta difícil comunicarse en esa lengua. Los japoneses, no obstante, son gente amable y educada, y se prestan a ayudar a un turista si se encuentra perdido. No está de más, por tanto, aprender algunas palabras básicas del japonés antes de venir, sabrán recompensar el esfuerzo con una sonrisa.


Buen viaje

Espero que toda esta información te sirva de utilidad para preparar tu viaje a Japón. Si te ha quedado alguna duda, puedes lanzar tu pregunta en los comentarios e intentaré responderte.

Tan sólo me queda desearte que tengas un feliz viaje.


Otros enlaces de interés

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- Conoce los secretos de la gastronomía japonesa con Roger Ortuño (comerJaponés).
- Aprende algo de vocabulario básico en japonés con Japoneando.
- Disfruta de magníficas fotografías de Japón por Carlos Donderis (CaDs), Héctor García (Kirai) y en mi colección personal de Flickr.