jueves, 15 de diciembre de 2011

Los lagos del monte Fuji

Este pasado fin de semana he ido hasta la prefectura de Yamanashi para ver el monte Fuji. Y la verdad es que sólo para eso, que no es poco ya que llevo ya más de un año y medio en Japón y todavía no lo había visto desde lejos. Decir esto es bastante irónico cuando resulta que el verano pasado lo escalé con mis amigos de Tokio. 6 horas y 16 minutos tardamos en coronar la cima del monte del destino, no se me olvidará la hazaña. Lamentablemente aquel día fue imposible contemplar la montaña de lejos porque en verano suele estar permanentemente cubierta de nubes. Es como una ilusión, sabes que está ahí detrás de esa pared blanca pero no alcanzas a verla. Ir en invierno, por contra, es una apuesta casi segura.



Así pues, el sábado quedé con mi amiga Chiaki, con la que también fui a Nikko en noviembre, y alquilamos un coche en Tokio para ir hasta Fujiyoshida, en la base del Fuji. Ya en la antigüedad esta ciudad era conocida como la última posada utilizada por los peregrinos antes de ascender el monte sagrado.



Fujiyoshida está situada entre dos de los Cinco Lagos del Monte Fuji (富士五湖). Estos cinco lagos se formaron hace mucho tiempo en la cara norte del volcán como consecuencia de diversas erupciones de lava que bloquearon el paso de algunos ríos.



El primero de los lagos que visitamos fue el lago Kawaguchi (河口湖, Kawaguchi-ko), el más famoso de los cinco. Es esta una de las postales más populares del monte Fuji.



Por la tarde visitamos el lago Yamanaka (山中湖, Yamanaka-ko), el lago más grande. Su entorno natural incomparable forma parte del Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu.



Aquí por fin pude tomar la ansiada foto con el monte Fuji de fondo.



Además de ser un emplazamiento turístico, el lago se utiliza para fines como la pesca, paseos en barca y deportes acuáticos.



Como habréis notado, tuvimos mucha suerte con el tiempo. Fue despejado durante todo el fin de semana y el azul intenso del cielo en invierno contrastaba con la cúspide nevada del Fuji ofreciendo una estampa impresionante que no podía dejar de fotografiar.



Habíamos decidido pasar la noche cerca del lago Yamanaka y la verdad es que fue un acierto. En esto tengo que dar gracias a mi amiga, que se encargó de buscar un hotel con buenas vistas y hacer la reserva.



Digo buenas vistas pero en realidad debería decir unas vistas perfectas, ya que la ventana de la habitación daba justo de frente al monte Fuji. Ya que vamos, hacemos la cosas bien.



Era invierno, así que a última hora del día hacía demasiado frío y nos refugiamos en la habitación del hotel a contemplar el atardecer sobre el monte Fuji. Nos sentamos en el sofá y como si aquello fuera una película, oye. El color del cielo iba cambiando conforme el sol se ponía por detrás de la montaña y se empezaban a formar curiosas nubes justo encima de la cúspide.





Y cómo no, al día siguiente también el amanecer.



Había tardado año y medio en venir a ver el monte Fuji así que por supuesto no iba a dejar pasar la ocasión de madrugar para contemplarlo con las primeras luces del alba.



El segundo día lo dedicamos a recorrer en coche los alrededores y así es como llegamos a Oshino (忍野八海), conocido por sus "ocho mares" o estanques con vistas al Fuji.





Se trata de un pequeño pueblo anclado en el tiempo con casas de tejados tradicionales y molinos de agua. Sobrevive gracias al turismo, pero su visita es más que recomendable aunque no parece que sea accesible fácilmente por transporte público.



Ya por la tarde pusimos camino de regreso a Tokio. Me marchaba bastante contento, había ido con la intención de ver por fin el monte Fuji y me llevaba una buena colección de fotografías. Espero que os hayan gustado.



Hasta otra, Fuji-san.

10 comentarios :

JAAC dijo...

Hombre afortunado!! no me cabe duda, Nosotros hicimos la excursión desde Hakone y al final con la niebla nos quedamos con las ganas...
Por suerte los últimos días, en un tren desde Kyoto a Tokyo apareció a la salida de un túnel! y todos los japoneses del vagón no hacían más que fotos y fotos :-) No debe ser tampoco tan normal que esté así.

De hecho tengo una entrada en mi blog sobre eso ;-)
El perfil del Sol naciente.

Pepa dijo...

Jejeje, que guay, os he imagiando cada uno en su butaquita mirando por la ventana... como dos abuelitos entrañables, jejeje... Como creo que ya te he dicho en otra ocasion, estas excursiones de disfrutar del paisaje tranquilameente son mis favoritas.

Pepa dijo...

Que por cierto, la entrada de la esscalada al monte fuji me la habia perido y la he visto ahora: INCREIBLE!! Quien pudiera hacer algo asi!!

Pol de Mundo-Nómada.com dijo...

Muy buen artículo y buenísimas fotos. Me has trasladado por unos momentos al famoso Monte Fuji! Gracias!

Javier I. Sampedro dijo...

Te ha quedado un post de impresión y menudas fotacas te has traido contigo. Da gusto cuando uno planea algo y luego el resultado es mejor aún si cabe de lo que uno se esperaba.

Sólo de ver las fotos del monte nevado, me ha hecho recordar a mi Teide, que veré dentro de poquito y espero que también esté cubierto de un manto blanco. Por supuesto me iré a visitarlo de cerca y de lejos.

martuky dijo...

Me ha encantado el post, las fotos geniales ¡Menuda experiencia! ¡¡¡¡Qué envidia!!!!! ^_^

Ana María Guiot dijo...

Super bonitas las fotos!! Debe ser impresionante verlo con esa claridad y nevado. ¡Me das mucha envidia! :)

David C. dijo...

Que impresionantes fotos. En un rato voy a tomar fotos asì, pero aquì en Lima. Felices Fiestas.

Alberto dijo...

Gracias a todos por comentar.

@JAAC, a Hakone tengo pendiente ir. He visto fotos espectaculares del monte Fuji desde ese punto, aunque como dices depende mucho del tiempo para que pueda verse o no.

@Pepa, subir el monte Fuji ha sido una de las mejores experiencias que he vivido en Japón. Me llevó días escribir ese post, jejeje.

@Pol, gracias. Esa era mi intención, trasladaros por un momento hasta el monte Fuji.

@Javi, el Fuji y el Teide son muy parecidos, a ver si te animas a verlo de cerca la próxima vez que vengas a Japón y así puedes comparar.

@Martuky, gracias. Tuve suerte con el tiempo y pude sacar muchas fotos, algunas han quedado bien.

@Ana María, el monte Fuji en invierno es impresionante, tú lo has dicho. Era perfecto, no podía dejar de mirarlo.

@David, gracias. Por el Perú también hay paisajes de montaña muy bellos. Espero poder verlos algún día.

Saludos a todos y que paséis Felices Fiestas.

Sergio Formoso dijo...

Yo fui hasta allí a ver si le hacia fotos al amancer y justo en el momento mágico se me pone una nube en medio :(