martes, 2 de agosto de 2011

Viajar a Japón después del terremoto, ¿es seguro o no?

La semana pasada estuve en Tokio cenando con David Esteban, más conocido como Flapy, y unos cuantos amigos blogueros tokiotas. David pasó varios años viviendo en Nara, después de llevar unos meses en España ha regresado una temporada a Japón. Recién aterrizado, una de las cosas que David nos preguntó y que a mí me sorprendió fue: ¿cuál es la situación actual en Japón?, ¿es seguro?. David comentaba que en España apenas llega información sobre la evolución de Japón tras la catástrofe salvo cuando ocurre una novedad significativa y los medios de comunicación se hacen eco. Es difícil por tanto seguir informado desde la distancia cuando ya han pasado 5 meses desde el gran terremoto. Si lo pienso, puede que así sea. Todas las mañanas al llegar al laboratorio lo primero que hago es leer el periódico The Japan Times y todos los días aparecen noticias relacionadas con Fukushima, con la gestión de la crisis por parte del gobierno, con los terremotos o con la radiación; es lo que todavía preocupa a la población japonesa, pero casi ninguna de estas noticias llega a publicarse en los medios españoles.

Así que entre todos intentamos poner al día a David y surgieron algunas discrepancias. Los amigos residentes en Tokio ven las cosas con más optimismo, como que todo ha vuelto a la normalidad y que se puede viajar a Japón con tranquilidad. Yo que vivo un poco más al norte en Tsukuba, en la prefectura de Ibaraki, entre Tokio y Fukushima, veo las cosas de un modo más escéptico. Quizás sea porque una buena parte de las réplicas y terremotos que han ocurrido desde el 11 de Marzo han tenido lugar en Ibaraki, y se han dejado sentir con más fuerza aquí que en Tokio; quizás sea porque una mayor cercanía a la central nuclear -165 km- me provoca cierta ansiedad por si la crisis se complica y me toca salir por patas.

El caso es que a raíz de la charla con David, me he propuesto analizar la situación y marcar mi postura respecto a si es seguro o no viajar a Japón este año.

No ha sido fácil, y mi conclusión es que no se puede afirmar sí o no de forma rotunda. La situación en Japón es ciertamente de aparente normalidad pero existen algunos factores que en mi opinión deberían ser tomados en cuenta antes de planificar un viaje este año. No me veo capaz de recomendar o dejar de recomendar viajar a Japón. Simplemente me limitaré a dar a conocer información y que cada uno decida por su cuenta.


La situación en Japón es de normalidad.

Es cierto que los últimos posts que he escrito sobre Japón tras el terremoto han sido negativos, hablando sobre el riesgo de futuros terremotos, sobre el desarrollo de los acontecimientos en la central nuclear de Fukushima y sobre la contaminación radiactiva en los alimentos. Quizás haya podido ofrecer una imagen distorsionada sobre la realidad en Japón. Por esa razón quiero dejar claro aquí y ahora que la situación actual en Japón es de normalidad.

En las prefecturas de Iwate y Miyagi continúan las labores de reconstrucción y en la prefectura de Fukushima los habitantes intentan determinar si vivir tan cerca de una central nuclear descontrolada supone un riesgo para su salud y si el radio de evacuación debería ampliarse. Quitando esas tres prefecturas, la situación en el resto de Japón, especialmente en Tokio y al oeste y sur del país, es de absoluta normalidad. Sólo hay réplicas de vez en cuando, todo funciona con normalidad: transporte, comercios, distribución de alimentos, etc. y los niveles de radiación se mantienen por debajo de los límites legales fuera de la región de Tohoku.

Tras el terremoto la central nuclear de Fukushima sigue emitiendo radiación de forma continua después de que tres de sus reactores sufrieran una fusión del núcleo y una filtración del combustible nuclear hacia el exterior de la vasija de presión (lo que en inglés se conoce como meltdown y melt-through, respectivamente). No obstante, los niveles de radiación no son elevados y el cómputo anual de dosis fuera de la región de Tohoku se mantiene por debajo del límite acumulativo de 1 mSv establecido por la IAEA.

La siguiente gráfica corresponde a los niveles de radiación registrados por el Instituto Nacional de Ciencia Industrial Avanzada y Tecnología (AIST), con base en Tsukuba. La he sacado de un informe que tuve que elaborar para una asignatura del Master de Risk Engineering que estoy estudiando (en efecto, amigos, si he terminado pringándome en esta mierda no ha sido sólo por placer). En la gráfica podemos ver el nivel de radiación natural, en color verde, definido en 0.06 µSv/h para Tsukuba (en Madrid es mayor, de 0.19 µSv/h según el CIEMAT). En color azul está el nivel de radiación artificial proveniente de la central nuclear de Fukushima. Vemos que tuvo un pico durante los días posteriores al accidente nuclear de Fukushima, debido a que las explosiones en los reactores liberaron partículas radiactivas a la atmósfera, y que actualmente sigue siendo superior al nivel de radiación natural. Habría que sumar los dos tipos de radiactividad para saber lo que está recibiendo una persona en Tsukuba. Por último, en color rojo está el nivel de radiación artificial depositado en el suelo, que es mayor que el que hay en el ambiente, a un metro de altura del suelo. Nos vemos expuestos a este tipo de radiación en tanto entremos en contacto con el suelo (razón por la cual los padres de la prefectura de Fukushima presionaron al gobierno para limpiar la arena de los parques infantiles) o sea absorvida por los cultivos agrícolas que consumimos.



Con los mismos datos con lo que he elaborado la gráfica se puede calcular la dosis anual de radiación artificial que recibe una persona en Tsukuba, Ibaraki, al norte de Tokio:
Del 1 de Enero al 15 de Marzo, la dosis de radiación recibida por una persona fue únicamente la correspondiente a la radiación ambiental, es decir, 0 µSv/h de radiación artificial. Del 15 de Marzo al 28 de Junio, la dosis media fue de 0.114240838 µSv/h (no incluye la radiación ambiental), obtenida a partir de los datos registrados por el Instituto Nacional de Ciencia Industrial Avanzada y Tecnología (AIST). Del 29 de Junio al 31 de Diciembre, podemos asumir la media de Junio, 0.09 µSv/h (no incluye la radiación ambiental), suponiendo que la planta nuclear de Fukushima siga emitiendo niveles de radiación constantes hasta que se consiga llevar a "parada fría".

La fórmula de la dosis acumulativa de radiación es por tanto:

0 µSv/h * 24 h/día * 73 días (1 de Enero al 15 de Marzo) + 0.114240838 µSv/h * 24 h/día * 106 días (15 de Marzo al 28 de Junio) + 0.09 µSv/h * 24 h/día * 186 días (29 de Junio al 31 de Diciembre) = 692.388692 µSv/365 días = 0.692388692 mSv/año, que como digo está por debajo del límite de 1 mSv/año de radiación artificial descrito por la IAEA.

Podemos concluir que una persona en Tsukuba, o más al sur en Tokio, está a salvo de la radiación de Fukushima. Si esto no fuera así hace tiempo que me habría marchado, eso es obvio.

Respecto a los niveles de radiación depositada en el suelo, se supone que el gobierno de Japón está controlando los productos agroalimentarios con el fin de evitar que frutas y verduras contaminados por radiación lleguen a la población. Sin embargo, la radiación puede llegar a los seres humanos también a través de la carne de animales que han sido alimentados con pienso contaminado por radiación, y en las últimas semanas se ha detectado por todo Japón carne de ternera contaminada por cesio radiactivo. Como resultado, el gobierno ha prohibido la distribución de ganado vacuno de granjas en las prefecturas de Fukushima, Miyagi y próximamente Iwate (NHK) .

No obstante, comer productos alimenticios contaminados por radiación no debería ser motivo de preocupación para aquellos viajeros que vienen de turismo a Japón por unas semanas tan sólo. El Ministerio de Salud nipón asegura que comer carne de ternera con niveles de cesio radiactivo varias veces superior al límite no representa un riesgo inmediato para la salud (Yomiuri). Debería preocupar únicamente a las personas residentes en Japón a largo plazo; no es necesario entrar más en detalle.


El riesgo de fuertes terremotos persiste.

Los terremotos han ido disminuyendo en frecuencia, para tranquilidad de todos. Pero lo cierto es que continúan ocurriendo de vez en cuando, y su localización es imprevisible. Sin ir más lejos, hace 2 días ocurrió un terremoto M6.4 en el mar de Fukushima (al norte lejos de Tokio) y ayer por la noche ocurrió otro terremoto M6.1 en Shizuoka (al sur cerca de Tokio). Seguramente no han hablado de ninguno de ellos en las noticias de España, pero el primero de ellos me sacó de la cama a las 4 de la mañana y cuando empecé a ver cosas caerse a mi alrededor dudé por un momento si meterme debajo de la mesa.

El hecho de que las réplicas disminuyan en frecuencia y en intensidad nos puede dar una falsa sensación de seguridad, de que lo que tuviera que pasar ya pasó el 11 de Marzo. Pero no tiene por qué ser así, aún hay riesgo de terremotos no sólo en el mar sino también en tierra. Y esto no lo digo yo, lo dice el mismo gobierno de Japón (NHK).



Un consejo de expertos en sismología del gobierno dijo el pasado mes de Junio que pueden producirse réplicas de magnitud 7 o superior en la costa del Pacífico del noroeste de Japón acompañadas de un tsunami. También dijo que el riesgo de terremotos en el interior es mayor que antes, concretamente en las fallas activas entre Miyagi y Fukushima y entre Tokio y Saitama. El jefe del consejo de expertos, Katsuyuki Abe, llama a la precaución, diciendo que aunque el número de seísmos ha disminuido en los últimos meses, estos pueden ocurrir en cualquier momento.

Esta conclusión coincide con la del informe preliminar sobre las consecuencias del terremoto de Tohoku que publicó el Instituto Nacional de Investigación para las Ciencias de la Tierra y la Prevención de Desastres (NIED).

El informe explica lo que pasó en el terremoto de Tohoku y también lo que se espera que pueda pasar después. Debido a que el terremoto de Tohoku fue un evento de gran magnitud, se estima que ha podido acelerar o desencadenar ciertos fenómenos geofísicos en la región a causa de la deformación de la corteza terrestre, tanto en el mar como en tierra, tal y como concluyen los expertos en sismología del gobierno.
1. Probabilidad de otros terremotos interplaca (en la Fosa de Japón, situada en el mar)

Se sabe que un terremoto de gran magnitud a menudo induce terremotos en otras regiones vecinas situados en la porción extendida de la superficie de falla.

Algunos ejemplos son el terremoto M9.1 de Sumatra en 2004 que fue seguido por un terremoto M8.4 en la isla de Nías al este apenas 3 meses después; más recientemente en Nueva Zelanda el terremoto M7.3 de Canterbury que fue seguido por el terremoto M6.3 de Christchurch al este 6 meses después.

En el caso presente tras el terremoto de Tohoku, las regiones susceptibles son aquellas situadas al norte y al sur de la Fosa de Japón, al norte en la costa de Sanriku (Iwate y Aomori) y al sur en la costa de Boso (Chiba y este de Tokio). La posibilidad de que se produzca un fuerte terremoto en estas regiones va desde el medio año a algunos años por delante.

2. Probabilidad de terremotos en superficie continental

Se ha observado que posteriormente al terremoto de Tohoku han tenido lugar otros terremotos en la superficie continental (alejados de la Fosa de Japón) y se asume que estos han sido inducidos por el terremoto principal.

Un ejemplo de ello son los terremotos que han tenido lugar en las prefecturas de Fukushima e Ibaraki. Estas regiones usualmente no han tenido actividad sísmica notable, sin embargo están ocurriendo como consecuencia del desplazamiento de la corteza. Son pequeños en magnitud, pero al ocurrir cerca de núcleos urbanos sus efectos se dejan sentir con más fuerza.

El terremoto del 11 de Marzo, que se produjo en el mar cerca de la Fosa de Japón a 130 km de la costa, registró en algunos puntos de la prefectura de Miyagi el grado 7 JMA (la máxima puntuación de la escala JMA) y llegó a sentirse con fuerza a 373 km en Tokio, cuesta hacerse una idea de las consecuencias de producirse en tierra, cerca de núcleos urbanos. El gobierno dice que ese riesgo ha aumentado tras el terremoto de Tohoku, así que pienso que hay que tener esto en cuenta cuando se viaja a Japón este año. La posibilidad de terremotos en tierra es mayor que antes del 11 de Marzo, incluso aunque hayan pasado ya unos meses.


La seguridad de las centrales nucleares está todavía por confirmar.

Un simple dato, 5 meses después del terremoto de magnitud 9.0 a día de hoy sólo 18 de los 54 reactores nucleares en Japón están en funcionamiento (Mainichi), lo que está obligando al país a atravesar una de las mayores crisis energéticas de su historia este verano. Si la seguridad de las centrales nucleares estuviera garantizada se entendería que todas deberían estar funcionando con normalidad, pero no es así.

En estos momentos la central nuclear de Fukushima continúa en estabilidad crítica. La situación parece estar bajo control, la compañía que gestiona la central nuclear, Tokyo Electric Power (TEPCO), ha conseguido poner en marcha un sistema de refrigeración para mantener los núcleos a baja temperatura, pero lo cierto es que estos núcleos se han fundido y se encuentran fuera de la vasija de presión del reactor (lo que en inglés se conoce como melt-through). El mismo gobierno nipón lo ha terminado reconociendo en su informe entregado a la IAEA el pasado 8 de Junio (Yomiuri Shimbun), ya no estamos hablando de paranoias de científicos locos. Es la primera vez que sucede algo parecido en la historia de la industria nuclear así que hay incertidumbre sobre qué puede pasar con ese combustible fundido que por el momento sigue emitiendo radiactividad. Repito una vez más lo que he querido mostrar arriba con la gráfica: los niveles de radiación han disminuido pero en el norte de Japón siguen estando por encima de los niveles de radiación natural. La contaminación radiactiva de Fukushima va para largo.

Uno de los problemas de la delicada situación de la planta de Fukushima es que todavía no se puede acceder a su interior para analizar las causas del accidente nuclear. Esto es importante para determinar si las centrales nucleares de Japón son seguras frente a los terremotos tal y como se pensaba. La teoría más extendida que se ha ido asentando en la mentalidad de la gente es que el accidente nuclear de Fukushima fue causado por el impacto de un tsunami de inesperadas proporciones y no por el terremoto de magnitud 9,0. Así se ha venido repitiendo desde el principio y es la razón por la cual pensamos que es improbable que lo de Fukushima pueda volver a repetirse en cualquier otro lugar de Japón. Pero existen otros factores que no hay que olvidar, como que la central nuclear de Fukushima Daiichi es una de las más antiguas del país, fue construida en 1967, y fue una de las más cercanas al epicentro del terremoto.

A falta de determinar cuáles fueron las verdaderas causas del accidente nuclear de Fukushima, la compañía TEPCO no descarta la posibilidad de que la rotura de las tuberías por causa del seísmo provocara la pérdida del sistema de refrigeración en los reactores (JapanTimes via Kyodo) antes incluso de que llegara el tsunami y se llevara por delante el suministro eléctrico de emergencia.



En el caso de que hubiera sido el terremoto la causa del daño del sistema de refrigeración, y no el tsunami, el escenario varía y las compañías eléctricas del país se verían forzadas a reconsiderar la resistencia de sus reactores a terremotos de gran intensidad. El gobierno japonés ha tomado cartas en el asunto y con el fin de disipar todas las dudas que han surgido tras el terremoto del 11 de Marzo se ha propuesto garantizar a los ciudadanos la seguridad de los reactores antes de volver a ponerlos en funcionamiento. En su día el primer ministro de Japón, Naoto Kan, ordenó el cierre de la central nuclear de Hamaoka (JapanTimes) por estar construida directamente sobre la zona de subducción de dos placas tectónicas donde tiene lugar el gran terremoto de Tokai cada 100-150 años, siendo el último de ellos en 1854. Más tarde, anunció que se realizarían pruebas de resistencia en todas las centrales nucleares del país ante eventuales desastres naturales (Yomiuri) y estas no podrán entrar en funcionamiento sin antes haber superado los tests de stress.


En qué puede afectar esto al turismo en Japón.

Hemos hablado de la radiación y hemos dicho que podemos descartar este riesgo. Los niveles de radiación ambiental son bajos y el Ministerio de Salud nipón asegura que los alimentos contaminados por radiación no afectan seriamente a la salud. En ese aspecto, aquellos viajeros que quieran visitar Japón pueden estar tranquilos, pero no van por ahí los tiros... sino más bien por la combinación de terremotos y centrales nucleares.

Comenzaremos diciendo que no todos los seguros de viaje cubren riesgos extraordinarios ocasionados por desastres naturales, ya sea erupción volcánica, inundación o terremoto, algunos se lavan las manos. Aparte de esto, una gran mayoría -sino son todos- excluyen los siguientes riesgos (y esto podéis consultarlo vosotros mismos en las condiciones generales de cualquier seguro de viajes de cualquier compañía):

- Los derivados de energía nuclear, sin perjuicio de lo establecido en la Ley 25/1964, de 29 de abril, Reguladora de Energía Nuclear.
- Los siniestros que por su magnitud y gravedad sean calificados por el Gobierno de la Nación como de “catástrofe o calamidad nacional”.


Vaya, justo exactamente lo que ocurrió en Marzo de 2011 en Japón.

Al no estar cubiertos estos riesgos por la póliza, la compañía de seguros puede no hacerse responsable del asegurado en caso de accidente o de necesidad de traslado o evacuación por dichas causas.

Me parece que hay que tener esto en cuenta antes de viajar tranquilamente a un país que mantiene una crisis nuclear en curso y en el que además existe el riesgo de que se produzcan terremotos de gran magnitud.

Dicho esto, quiero dejar claro que yo no recomiendo ni dejo de recomendar viajar a Japón.

Mi opinión personal es que cada uno debe tomar sus propias decisiones contando con toda la información posible y sabiendo los riesgos que está dispuesto para asumir. Es por ello que mi labor viene siendo la de informar desde Japón. Si después de conocer esta información un viajero se considera suficientemente capacitado como para afrontar los riesgos, adelante. El que no quiera afrontar el mínimo riesgo, no pierde nada por esperar. Japón es un país maravilloso y con lugares muy interesantes y atractivos para el turismo, pero el país siempre va a estar aquí, no va moverse. ¿De verdad es necesario viajar este año que las cosas están revueltas? Pienso que en el caso de algunas personas, mis padres por ejemplo, sería más sensato esperar a que la situación evolucione de forma favorable y se pueda viajar el año que viene más tranquilamente. La compañía eléctrica TEPCO se ha comprometido a estabilizar la central nuclear de Fukushima y llevar los reactores a "parada fría" para 2012. Por entonces es probable que el riesgo de terremotos haya disminuido y las centrales nucleares de Japón se encuentren más preparadas que antes del 11 de Marzo.

Me gustaría terminar añadiendo el enlace a la página del Ministerio de Asuntos Exteriores con la recomendación de viaje vigente para Japón con fecha 28/06. La recomendación habla de que continúan las réplicas, algunas de fuerte intensidad; habla de la central nuclear de Fukushima todavía en fase de estabilización; y de que fuera de la región de Tohoku no existe riesgo para la salud. No creo haber dicho nada distinto.

La situación que atraviesa Japón en estos momentos es temporal, aunque de carácter excepcional, y no me parece distinta de las situaciones que puedan vivirse en otros países de Asia y de las cuales se han emitido también recomendaciones de viaje: Tailandia en tiempos de agitación política o Vietnam y Filipinas en temporada de tifones. Por poner un ejemplo, el Ministerio de Asuntos Exteriores en su recomendación de viaje para Vietnam dice que es un país especialmente vulnerable a los tifones, que se producen de mayo a diciembre; uno de los cuales dejó atrapados y aislados a más de 300 españoles en zonas turísticas y un elevadísimo número de pérdidas humanas y materiales, y no por ello dejan de viajar españoles durante los meses de Julio y Agosto, la época con mayor registro de tifones. En la mayoría de los casos las vacaciones transcurren con normalidad, pero en otros, los riesgos llegan a materializarse y entonces la gente se lleva las manos a la cabeza cuando sus planes de viaje se ven afectados.

Me gustaría que este debate sobre si resulta seguro viajar a Japón fuera un debate abierto en el que participara gente con un punto de vista desde Japón y gente con un punto de vista desde fuera de Japón, principalmente España. Creo que hay mucha gente interesada en viajar a Japón y les preocupa saber si resulta seguro hacerlo tras el terremoto. Muchos blogs sobre Japón coinciden en señalar que sí que es seguro viajar este año, pero yo tengo mis reservas. Abro así pues el debate.

22 comentarios :

Pepa dijo...

Serías un periodista cojonudo, Alberto, da gusto leerte.

Dicho esto, creo que coincido en todo contigo, al menos hasta donde me permite la idea que me hago desde la distancia. Creo que el riesgo sí que existe, pero que en caso de necesidad es asumible; por eso, creo que,como tú, tampoco me volvería, igual que no me volví cuando me tenían que operar de apendicitis en Senegal, por ejemplo. Pero también creo que, si no hay la necesidad, ¿por qué arriesgar? Como tú dices, Japón seguirá ahí el año que viene y para el siguiente, y la situación entonces se supone que habrá mejorado, así que tampoco iría por turismo ahora mismo, la verdad. Pero también es cierto que con todo lo que ha pasado, y todo lo que se ha empezado a hablar de Japón, la curiosidad por ese país ha crecido, mucha gente que ni pensaba en la existencia de Japón ahora está deseando ir, y supongo que muchos lo harán en cuanto puedan, a pesar del riesgo. Lo que es yo, no me lo planteo siquiera, porque estoy sin blanca, jeje

Alberto dijo...

Gracias Pepa.

Creo que a la hora de asumir riesgos hay que distinguir entre alguien que vive en Japón y alguien que viaja a Japón de turismo por placer. Estamos debatiendo sobre lo segundo. La gente que trabaja o estudia en Japón está dispuesta a afrontar ciertos riesgos porque tiene su vida aquí: a convivir con los terremotos a las 4am, con las noticias sobre la radiación en el ambiente o en los alimentos, etc. En el momento que haya peligro real, la gente puede elegir marcharse porque está en riesgo su propia seguridad. En el caso de la gente que viene de turismo, se trata de hacer un viaje por placer, de disfrutar 100% de la experiencia y pienso que eso no se consigue estando pendiente de si ocurre un terremoto en tal zona del país o de si hay rumores de que la central nuclear va a peor. Habrá gente que prefiera esperar a que las aguas se tranquilicen y se pueda viajar con total confianza y seguridad.

Curioso eso que dices de que el hecho de hablar tanto de Japón, aunque sean malas noticias, haya despertado curiosidad en la gente y quieran venir a descubrir el país.

Felipe dijo...

Una vez más, felicidades por este excelente post.

En mi opinión viajar a Japón ahora mismo no entraña mucho más peligro que hacerlo en otro momento. La radiación de la zona afectada puede ser nociva para quien viva allí, pero no para alguien que pase un par de semanas. Lo mismo para los alimentos. Además, ahora mismo el riesgo de que se agrave la crisis nuclear es mínimo. Irá solucionándose poco a poco, pero no creo que empeore (salvo nueva catástrofe natural). La radiactividad, a menos que estemos "tocando las barras", mata lentamente, y una exposición breve no es peligrosa.

Respecto a los terremotos, ahora mismo hay réplicas cada semana, pero la verdad es que Japón es un país siempre bajo la amenaza de seísmo. Ahora el riesgo es mayor, cierto, pero es un riesgo que está siempre ahí.

Yo que estoy en el país de al lado, si tuviera la oportunidad de ir en los próximos meses (que quiero pero no puedo), iría. Pero esto es solo mi opinión personal. Saludos.

Pepa dijo...

Sobre lo de que por estar pendiente de los terremotos, no se disfruta la experiencia al 100%... se te olvida sin embargo un detallito: el morbo. La gente hace puenting, parapente, paracaidismo... y va Japón con cierta ilusión de sentir un terremoto grande con la confianza de estar en un país en el que muy grande tiene que ser para que pase algo. Tú mismo creo que al principio de tu estancia ahí comentabas algo así cuando sentiste tu primer terremoto, no? Supongo que ahora estarás hasta as pelotas de ellos, pero creo que al principio era parte de la gracia de estar en Japón, no?

Lo que dice Felipe tiene sentido, pero en mi opinión la frase "Ahora el riesgo es mayor, cierto, pero es un riesgo que está siempre ahí" es la que mata el razonamiento: es como si me dices... no sé... siguiendo con el símil de los deportes de riesgo, que harías puenting con una cuerda en mal estado, porque como siempre es arriesgado...

Yo personalmente, iría si tuviese una oportunidad muy buena que no pudiera aplazar (por ejemplo, si me lo pagaran), pero por turismo esperaría

Anónimo dijo...

Como mencionas, es una decisión personal el viajar a Japón, considerando que puede haber riesgos. Yo personalmente , me voy en noviembre porque mi pareja esta allá.

Me parece importante mencionar que Hokkaido y Kyushu no tienen ningún problema y tienen lugares para hecer turismo "sin riesgo" y valen mucho la pena.

saludos

Coca

Alberto dijo...

Gracias a todos por los comentarios:

@Felipe: Entiendo. Yo también coincido en que la radiación no supone un riesgo para alguien que venga de viaje durante unas semanas, ni la radiación ambiental ni la contaminación en los alimentos. Únicamente habría peligro si la situación en Fukushima empeorara y se produjera de nuevo una explosión que liberara partículas radiactivas a la atmósfera y estas viajaran a cientos de metros de distancia.

Como dices Japón siempre ha sido un país propenso a los seísmos, aunque ahora la probabilidad de ocurrencia es mayor que antes. Las infraestructuras (edificios, transporte, etc) de Japón están bien preparadas para resistir terremotos pero en muchos casos es un buen susto.

Tú dejas claro que irías a Japón, bien.

@Pepa: Lo del morbo tiene cierto sentido. Yo cuando llegué a Japón tenía curiosidad por los terremotos. Cierto es que antes del 11 de Marzo estos eran de pequeña magnitud y los primeros los viví incluso con diversión. Pero después del 11 de Marzo (que yo no lo viví en Japón porque estaba de viaje) vinieron las réplicas y ya no era tan divertido que te sacaran de la cama a las tantas de la mañana o que estuvieras en una octava planta de un edificio que se balancea de un lado al otro mientras las cosas se caen a tu alrededor. No hace ni puta gracia.

Desde entonces, he aprendido que cualquier mínimo temblor puede ir creciendo hasta convertirse en un terremoto de grado JMA importante. La magnitud es impredecible, así que todos y cada uno de los terremotos son potencialmente intensos y eso hace que el cuerpo y la mente se preparen por lo que pueda venir desde el primer segundo que sientes el temblor. Al ocurrir de vez en cuando, no dejas de ponerte en situación de pánico y eso con el tiempo pasa factura: agotamiento y estrés.

Gracias por dejar tu opinión personal. Tú dices que viajarías a Japón si no tuvieras que poner en juego esa inversión que supone preparar un viaje a Japón, de otra forma esperarías a viajar.

@Coca: tú tienes motivos personales para venir a Japón, no es sólo por el placer de hacer turismo, así que te decides a afrontar esos riesgos. Totalmente comprensible.

En lo último tienes razón, al margen de que la situación sea de normalidad en las prefecturas situadas fuera de la región de Tohoku, como he dicho, Hokkaido, Kyushu y Okinawa, al estar situadas en los extremos geográficos, no suponen un riesgo para el turismo y tienen muchas cosas interesantes que ver aunque habitualmente no entren dentro del circuito típico para el turista

Saludos a todos.

Xavi_kun dijo...

Pues eso que cada uno lea, se informe, etc... venir para rayarse no vale la pena habiendo 250.000 países en el mundo y pudiendo venir mas adelante.

Y eso, que por aquí tambien está Kansai, Sapporo, Kyuushu, Okinawa, ...

Pero que vamos, ni hay un apocalipsis nuclear, ni tampoco es Wonderland, que cada uno lea y haga lo que crea conveniente.

Alberto dijo...

Gracias Xavi.

No está claro, como dices. Parece que en España no aparecen muchas noticias, así que es difícil estar informado. Uno de los propósitos de este post es anunciar a la gente que no todo ha pasado, que aún hay riesgos que hay que tener en cuenta antes de viajar a Japón.

Sobre la oferta de países, estoy de acuerdo con lo que dices. Añado que Japón es un país moderno que ha sabido conservar su tradición y sus costumbres y que no va a cambiar con los años. En cambio, quizás sería una buena oportunidad para conocer otros países, especialmente países del Sur y Sudeste de Asia que están en proceso de modernización antes de que pierdan parte de lo que los hace auténticos, por ejemplo, Birmania.

Piensas por tanto que cada uno decida lo que más le conviene, pero siempre contando con toda la información.

Pachem dijo...

Muy buen post, como siempre, Alberto. Y gracias por la información.

Como le comenté a Alberto en privado, tengo la intención de viajar a Japón por una beca que me han ofrecido, concretamente durante un año, por la zona de Chiba.

Como me comentó Alberto en su día, la zona está suficientemente al Sur como para no haber riesgo aparente, al menos, cuando me lo dijo!

Creo que si alguien tiene la oportunidad de viajar a un lugar tan diferente, no la debe desaprovechar, a no ser que el viaje fuera en plena prefectura de Miyagi o Fukushima, que aún, como ha dicho Felipe, mientras no vivas allí no tienes porqué verte afectado de manera crítica...

Una vez más, gracias por tus entradas Alberto :)

Alberto dijo...

En tu caso está claro. Una oportunidad de estudiar y vivir en Japón sólo se presenta una vez en la vida. No puedes dejarla pasar. Si fueses a caer a alguna de las prefecturas de Tohoku todavía puedes tener dudas, pero si vas a vivir en Chiba sólo deberás temer los terremotos. Vete mentalizándote, no es que sea fácil acostumbrarse.

Un saludo.

Aira dijo...

Muchas gracias por la información publicada, sin duda ofrece un punto de vista objetivo de la realidad de Japón. Tenemos previsto estar unas 2 o 3 semanas a Japón este agosto y te agradeceríamos si nos podrías informar de como está a fecha de hoy el tema de la radiación y alimentos en la zona de Tokyo y Kyoto? También si tenemos que adoptar alguna precaución como la ingesta de pastillas de yodo, si hay que desechar la ropa usada durante el día,.. son recomendaciones que hemos leído en distintos sitios. Muchas gracias de antemano por tu atención. Saludos, Laura y Marçal

Alberto dijo...

Laura y Marçal,

Podéis venir tranquilos. Un año después del accidente nuclear parece que la crisis en la central de Fukushima está controlada. No existe problema alguno con la radiación fuera de los límites de la zona de exclusión y los grandes centros de producción alimenticia miden los niveles de contaminación en los alimentos. Hace poco revisaron los estándares y los han puesto aún más restrictivos, por lo que la comida que se distribuye debería tener nada o poca contaminación radiactiva.

Todas las recomendaciones que habéis mencionado debían tenerse en cuenta hace 6-8 meses, cuando el estado de la central nuclear era precario y la contaminación radiactiva seguía dispersándonse, llegando a Tokio, incluso. Los niveles han ido bajando desde entonces.

Como digo, no os preocupéis. Podéis viajar tranquilos a Japón.

Aira dijo...

HIAMuchas gracias Alberto! nos quedamos más tranquilos, la verdad es que aquí casi no llega información de como evolucionan las cosas en Japón..

Anónimo dijo...

a mi me da un miedo terrible el tema de la radioactividad...de que haya una replica de terremoto y pase algo en la central...alguien.puede darme mas informacion?? muchas gracias

Alberto dijo...

Fuera de la zona de exclusión de Fukushima apenas hay puntos donde la dosis acumulada durante un año pueda llegar a ser perjudicial. Se puede venir a Japón tranquilamente.

La central de Fukushima sigue en estado crítico pero parece que dentro de cierto control. Llevará unos años retirar el material radiactivo pero los japoneses lo conseguirán. Tras el accidente nuclear de marzo de 2011, se han sucedido multitud de réplicas y terremotos y en ningún momento la situación de la central se ha visto empeorada.

En estos momentos TODAS las centrales nucleares del país están detenidas, así que en principio no existe peligro asociado con el riesgo de terremotos. Aquellos reactores situados en zonas delicadas fueron los primeros en ser puestos fuera de servicio y los estándares de seguridad han sido reforzados. La industria nuclear de Japón ha aprendido una dura lección con el accidente de Fukushima.

Yo estoy viviendo en el norte de Japón en la prefectura de Ibaraki, justo al lado de Fukushima, y no siento ningún miedo.

RachelB dijo...

Alberto: tan fácil como darte miles de gracias por lo mucho que aporta tu información, y por la forma tan asequible, fresca, argumentada y documentada en que la haces llegar. Es lo mejorcito que hemos encontrado en la red sobre el tema (por no decirte que lo único; parece que la catástrofe haya caído en el olvido 2 años después); y totalmente de acuerdo con Pepa: gran periodista serías...

Pues bueno, te comento: hace un par de días hicimos una pre-reserva de vuelos para este verano 2013 a Japón, cuando de repente, al ir a recoger los billetes nos asaltó la duda sobre el tema de la radiación (alimentos, agua, suelo, aire, perímetro de protección,...), algo que no habíamos valorado antes, y decidimos que para disfrutar al máximo del viaje debíamos asegurarnos de viajar tranquilos; de que esto no nos iba a dar mal rollito, vaya... por lo que pasamos de pillar los billetes por el momento y nos dimos unos días para buscar información y decidir, aunque no podemos esperar ya mucho más, porque cada día que pasa el precio se dispara.

Después de leerte, estoy casi convencida de que podemos viajar sin miedo (bueno, la posibilidad de un terremoto siempre está ahí, claro), pero me falta ese "casi", porque hace unos días se habló de nuevos vertidos de la central al mar y la pesca sigue, y la cadena alimenticia también. ¿Cómo es la cosa desde ahí? ¿ha cambiado tu perspectiva con respecto a tus comentarios varios de 2012 animando a viajar sin miedo?

Alberto dijo...

Hola Rachel,

Entiendo vuestra preocupación pero no tenéis nada que temer por el tema de la radiación. La situación es ahora mucho mejor que hace un año. Los problemas afectan a una parte del país que no suele entrar dentro de los circuitos turísticos.

Podéis viajar tranquilos en ese aspecto. En la zona de Tokio y más al oeste la comida es segura, bañarse en el mar es seguro, etc.

Únicamente debéis tener en cuenta que en Japón hay riesgo de terremotos, pero todas las infraestructuras están preparadas para soportar seísmos fuertes. Aparte el riesgo es muy bajo, es posible que viajéis y no notéis ninguno. Sólo tenedlo en cuenta por si ocurre uno, mantened la calma. Es un fenómeno normal.

Un saludo.

RachelB dijo...

Gracias Alberto,

Nos ayuda un montón tu comentario. Nos costaba cambiar el chip de ir a Japón porque lo tenemos muy "interiorizado". Es que aquí estamos en el limbo informativo en lo que respecta al tema, ni tan siquiera la web del MAE lo menciona en ningún sentido, las guías de viaje más comunes no están ni actualizadas más allá del 2010, y ni tan siquiera en la red es fácil.

Un saludo,

Anónimo dijo...

Alberto, soy Camila y me sumo a los comentarios de agradecimiento por toda la información que entregas.

En 2011 tenía planificado un viaje y uno de los países era Japón, pero después de lo sucedido, aplacé Japón. Tengo la posibilidad de viajar el otro año -probablemente lo haga en marzo o abril- pero aún piendo en la radiación. Según las informaciones oficiales, no hay de qué preocuparse, pero no puedo evitar pensar que varias veces se han entregado cifras que con niveles más bajos de lo que en realidad era, o leyendo sitio de información más "alternativos", un puede leer que en ciertos lugares fuera del radio se ha encontrado alimento contaminado, se han hecho exámenes particulares a niños y han salido contaminados, o también leí por ahí (no recuerdo la fecha del artículo) que un entendido en el tema se llevó de Tokio algunas muestras de tierra de distintos lugares de la capital al azar a EE.UU. y una vez hechas las pruebas, estaban todos contaminados, y si ese material fuera de EE.UU, sería catalogado como "desecho radioactivo".

Por todo esto no puedo dejar de pensar que las cifras oficiales estén algo alteradas para evitar algún pánico colectivo u otra cosa....

Yo no tengo pensado estar más de 3 semanas en el país y sólo en los lugares turísticos, pero este "enemigo silencioso e invisible" que es la radiación me sigue dando mucho miedo... pero a su vez tengo unas ganas inmensas de visitar Japón ya!

Camila.

Alberto dijo...

Hola Camila,

En mi opinión, yo también creo que se han manipulado los datos con el fin de minimizar el problema y que no cunda el pánico entre la población o afecte al turismo.

El problema sigue ahí pero en cualquier caso es seguro viajar a zonas del país alejadas de Fukushima, fuera de la zona de exclusión. Y en el peor de los casos, aunque recibieras radiación, la dosis sería tan pequeña y el tiempo de exposición tan corto que no tendría efecto. Quizás la situación seria únicamente para la gente que vive allí.

En conclusión, pienso que en estos momentos es seguro viajar a Japón de turismo y no deberías considerar el problema de la radiación.

Un saludo.

Alberto.

Anónimo dijo...
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Fran Coconut dijo...

Hola,buenos días
escribo para preguntar después de estos años sin escribir por aquí si la situación para viajar a japón en este 2016 está mejor o siguen teniendo problemas en alimentos y demás,muchas gracias y felicidades por vuestro trabajo.Saludos.