lunes, 15 de marzo de 2010

Sapa I - Llegada y visita

Vamos con la última parte de viaje que me llevó por Vietnam en Marzo: Sapa.

Sapa es uno de los destinos más interesantes del norte de Vietnam junto con la Bahía de Ha Long. El encanto de esta ciudad fronteriza situada en las montañas del noroeste reside en el singular paisaje que la rodea de encumbradas cimas y majestuosos valles tapizados de terrazas de arroz.



Esta región es además el hogar de un mosaico único de minorías étnicas que han vivido aislados en aldeas de las montañas durante generaciones, los Hmong, los Dzao y los Tay. Conocer a estas gentes y observar sus costumbres es otro de los grandes atractivos para venir hasta aquí.



Sapa fue construida como una antigua estación termal de montaña por los franceses en 1922. Vivió una breve época de prosperidad hasta que Francia se retiró de Indochina tras perder la guerra. La mayoría de hoteles y casas coloniales fueron entonces abandonados y destruidos, y la ciudad cayó en el olvido. Hasta la década de los 90 el acceso estaba limitado por el gobierno a causa de la inestabilidad política en la zona y la economía tenía como única base la agricultura de montaña. Cuando en 1993 el gobierno de Vietnam levantó la restricción y abrió las puertas al turismo el lugar fue redescubierto como enclave turístico nacional y sufrió un boom que atrajo a un buen número de visitantes, en su mayoría vietnamitas.



La ciudad se encuentra a unos 1.600 metros de altitud en los montes Hoàng Liên, apodados como los Alpes Tonkineses por los franceses. Estas montañas albergan el pico más alto de Vietnam, el Fansipan (3.143 m), cuya cima es visible en los breves momentos del día en que no está oculta entre las nubes. A menudo muchos se preguntan por qué los franceses eligieron un punto tan alto de la montañas para construir una estación. Durante buena parte del año el lugar se encuentra cubierto por las nubes que bajan desde las altas cumbres y se quedan en forma de niebla persistente.



Sapa es uno de los lugares más remotos y misteriosos de Vietnam, uno de tantos contrastes que ofrece el país al visitante extranjero. Mi recomendación es incluirlo en cualquier plan de viaje a Vietnam y dedicar al menos 2 días y 3 noches para llegar y ver lo más interesante.

Cómo llegar

A Sapa se puede llegar únicamente por carretera. El acceso es complicado porque las carreteras son estrechas y serpentean por afilados precipicios. No es extraño que durante la temporada de lluvias se produzcan desprendimientos de tierra y las carreteras de montaña permanezcan cortadas aislando a los habitantes y atrapando a los turistas.

La puerta de entrada a Sapa es Lào Cai, a 38 km de la frontera china. Hasta Lào Cai llega el tren desde Hanoi, es el medio de transporte habitual utilizado por los turistas que vienen a Sapa. El recorrido es de unas diez horas, por lo que se puede hacer en tren nocturno y pasar la primera y la última noche durmiendo durante el viaje. El tren de ida sale sobre las 21h de Hanoi y llega a las 6h a Lào Cai; el tren de vuelta sale sobre las 20h y llega a las 5h a Hanoi (Los horarios son orientativos). El trayecto entre Lào Cai y Sapa se hace en minibús y dura una hora.



La mayoría de los turistas que vienen a Vietnam normalmente contratan el viaje organizado a Sapa con una agencia en Hanoi. El paquete incluye los billetes de tren hasta Lào Cai, la estancia en hotel y los tours guiados por las aldeas cercanas a partir de 100$-150$ por persona. Yo preferí montarme el viaje a Sapa a la aventura porque además de hacer trekking por las aldeas quería dedicar un día a hacer una ruta en moto por las montañas. Así pues, tuve que organizar todo por mi cuenta.

Para elegir el hotel como siempre me dejé llevar por TripAdvisor. Las excursiones a las aldeas tenía claro que las iba a contratar in situ, cuantos menos intermediarios mejor. Lo más difícil, por tanto, era conseguir los billetes de tren. Hace unos años, la única forma de comprar billetes de tren a Sapa era yendo directamente a la estación de tren de Hanoi (Ga Hà Nội) en 120 Lê Duẩn St., distrito de Hoàn Kiếm. Podías comprar los billetes a través de una agencia de viajes local pero eso no era más que pagar a un intermediario para que se acercara a la estación a comprarlos por ti, por ello sólo las agencias de Hanoi permitían reservar billetes de tren a Sapa.

Durante todo el mes yo estuve viviendo en Saigón, así que no tenía forma de acercarme a la estación de Hanoi a por los billetes. Busqué por internet y encontré una agencia intermediaria, VietnamStay.com, que permitía reservar billetes de tren a Sapa y te los entregaba en tu hotel de Hanoi el día que les dijeras, una opción bastante cómoda para los turistas extranjeros que deciden llegar a Vietnam, pasar unos días en Hanoi y alrededores y después visitar Sapa. El servicio sigue siendo el mismo, pagas a alguien para que se acerque hasta la estación de tren de Hanoi donde emiten el billete y luego te lo entregan. Se puede pagar con tarjeta rellenando un formulario, por Paypal o bien en efectivo en la oficina de Ho Chi Minh City. Yo me acerqué hasta la oficina y pagué el billete de ida y vuelta en efectivo. En la página web tienen información sobre los precios dependiendo del tipo de asiento. Yo escogí First class with wooden cabin- 4 berths y al final me salió todo por 60$.

El único inconveniente es que yo no me iba a hospedar en ningún hotel de Hanoi sino que me dirigía directamente desde el aeropuerto de Nội Bài a la estación de tren en taxi y tenía que recoger los billetes en algún punto de la ciudad, con apenas media hora de margen para tomar el tren de las 21h. Esto en cualquier parte del mundo podría ser un problema, con las oficinas ya cerradas a esas horas, pero no en el Sudeste Asiático, amigos. Me dieron un número de teléfono y me dijeron que llamara en cuanto aterrizara en Nội Bài, y ya está. Y yo me subí tan contento al avión sin saber si esa noche tendría mis billetes a Sapa; ¡por supuesto!, uno ya tiene confianza ciega en que estos enredos siempre salen bien.

Al llegar al aeropuerto llamé al número que me habían dado y la voz al otro lado del teléfono le explicó al taxista donde teníamos que encontrarnos, en alguna calle perdida del distrito Hoàn Kiếm de Hanoi. Al llegar allí había una chica bajo la lluvia esperándome. Me entregó los billetes de tren y continué en taxi hasta la estación de tren.

Una vez en la estación todo era caos. A falta de 15 minutos para que partiera el tren había un montón de gente entrando y saliendo. Intenté llegar lo más adentro posible de la estación hasta que antes de cruzar a la zona de las vías un revisor me pidió los billetes y dijo que me faltaba un stamp. ¡Arg, 10 minutos! Me indicó dónde tenía que ir, fui a toda prisa, no sé que narices me hicieron a los billetes y me los entregaron de vuelta. Volví hasta el revisor y me dejó pasar. Le pregunté dónde estaba el tren que tenía que coger y apuntó en una dirección con el dedo. Empecé a correr y de repente me di cuenta de que yo y muchos otros estábamos cruzando las vías de tren a lo loco mientras los trenes salían de la estación. ¡Y los trenes pitando para que la gente se apartara! Jajaja... era surrealista total.



Al final conseguí montar en el tren a la hora prevista e incluso me sobró tiempo para encontrar mi cabina y esperar tranquilamente a que el tren arrancara, los trenes en Vietnam no suelen ser muy puntuales. Las cabinas de primera y segunda clase tienen cuatro literas y la verdad es que encontré las camas más limpias y cómodas de lo que esperaba. Mi compañeros fueron una agradable pareja de tây ba lô (mochileros) que se pasaron casi todo el viaje durmiendo.



Como las 21h era todavía un poco pronto para dormir decidí darme una vuelta por el tren. Tras pasar por varios vagones litera llegué hasta el vagón restaurante. Estupendo, pensé, ya que con las prisas se me había olvidado cenar y no quería irme a la cama con hambre.



En un primer momento pensé que sólo iban a tener patatas y aperitivos pero cuando vino la camarera me lancé con un Có phở không? (¿Tenéis Phở?) y cuál fue mi sorpresa cuando a los 5 minutos me trajeron un Phở calentito.



La cena me sentó estupendamente y mientras terminaba de beberme la cerveza le daba los últimos repasos al plan de viaje por Sapa. Iba a pasar un total de 3 días: el primero lo dedicaría a visitar la ciudad, el segundo a hacer trekking por las aldeas de alrededor y el tercero a irme de ruta con la moto por las montañas. Al cabo de un rato me entró el sueño y regresé a mi cabina. Mis compañeros estaban ya durmiendo con la luz apagada así que me tumbé en la litera y no tardé en quedarme dormido yo también. Durante el trayecto apenas me desperté que recuerde, fue un viaje bastante cómodo. A falta de 5 minutos para llegar a la estación de destino pasó un revisor para despertar a los viajeros. Me llevó un momento recoger mis cosas y ya estábamos en Lào Cai, eran casi las 6 de la mañana, todavía de noche.



Al salir de la estación fuimos asaltados por taxistas y conductores de minibuses sujetando carteles con los nombres de los hoteles de Sapa. Yo no había concertado ningún transporte con el hotel, mi plan era llegar a Lào Cai y buscarme la vida para llegar a Sapa. Sin embargo, uno de los conductores me vio con pinta de turista perdido y me preguntó cual era mi hotel, le respondí y me dijo que podía llevarme en su minibús. Asunto arreglado. Cuando el minibús se llenó de turistas puso rumbo a Sapa.



El trayecto de Lào Cai a Sapa dura cerca de una hora a través de una carretera de montaña sinuosa. Cuando llegamos a Sapa ya estaba amaneciendo. El conductor nos fue repartiendo por los hoteles y cuando llegué al mío me sorprendió que no me pidiera dinero, supongo que luego echaría cuentas con el hotel.

El hotel era una maravilla. La habitación era bastante grande y el personal fue muy amable durante toda la estancia. Al llegar me dejaron hacer un early check-in así que como todavía era temprano me eché a dormir un rato. Cuando me desperté a media mañana me propuse dar una vuelta de reconocimiento por el centro de Sapa.

Qué ver

Lo más interesante de Sapa sin duda es la diversidad étnica que ves por sus calles, algunas etnias tienen su propia vestimenta tradicional. La ciudad apenas cuenta con 36.000 habitantes divididos en diferentes grupos étnicos: además de los Kinh -la etnia vietnamita- que suman un 15%, están los Hmong (52%), los Dao (25%), los Tay (5%), los Giay (2%) y los Xa Pho (1%). Sólo una pequeña parte de ellos viven en el centro urbano, la gran mayoría reside en las aldeas de alrededor y algunos se acercan durante el día atraídos por la presencia de turistas extranjeros. La venta de recuerdos se ha convertido en un negocio rentable.



La ciudad es tan pequeña que se puede recorrer andando perfectamente en un par de horas. Entre semana el ambiente es bastante tranquilo, los fines de semanas llegan los turistas de Hanoi y hay más alboroto. La plaza es el lugar donde se congrega más gente. Allí suelen acercarse las mujeres Hmong para vender sus artículos elaborados a mano, principalmente ropa étnica multicolor. Conviene tener especial cuidado al comprar tejidos, ya que los tintes utilizados son naturales y pueden desteñir. Es recomendable envolver lo que se compre en bolsas para no mezclarlo con el resto del equipaje y lavar por separado en agua fría.



Junto a la plaza está la Iglesia de Sapa, quizás el edificio más emblemático.



Dependiendo de la época del año cuando se está paseando por Sapa hay que prestar atención a los repentinos cambios en la meteorología. En cualquier momento puede venir una nube y envolverlo todo en una densa niebla que apenas nos deja ver más allá de un palmo de nuestras narices. Resulta difícil orientarse entonces.



Como en cualquier localidad de Vietnam, no podía falta el mercado central donde acuden los locales a abastecerse de productos alimenticios.



Y poco más, la ciudad no tiene mucho que ver. El principal atractivo de Sapa como digo está en visitar las aldeas de alrededor y conocer a los grupos étnicos que viven en ellas. Yo decidí tomarme las cosas con calma y dejar esta actividad para el día siguiente a mi llegada.

15 comentarios :

Chiqui dijo...

Entiendo totalmente tu confianza, cuando viajes por el sudeste asiático no es necesario preocuparse demasiado...puede sorprenderte la manera en la que se hacen las cosas, pero son gente legal y siempre acaban funcionando. Una maravilla.

Un abrazo!

Pepa dijo...

Que envidia me da eso de poder confiar en la gente para que todo salga bien... en Senegal era uno de los principales quebraderos de cabeza :)

Felipe dijo...

Muy bueno! Muy interesante también las fotos de la iglesia, haha.

Javier I. Sampedro dijo...

Que gusto cuando todo sale como uno tenía previsto, bueno corrijo, lo de los billetes de tren era confiar en el buen hacer de la agencia y no defraudaron :)

Molan las callecitas de Sapa. Y por lo que veo, había algunos extranjeros por ahi. Espero que no esté muy masificado y se pueda disfrutar sin agobios, que el lugar guarde la esencia.

Alberto dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

En el Sudeste Asiático por lo general los planes siempre salen bien, aunque a última hora haya que hacer alguna chapuza. Jejeje...

Sapa no está muy masificado comparado con otros lugares como las terrazas de arroz de Longsheng en China, por ejemplo. Eso sí, mejor ir entre semana para gozar de mayor tranquilidad.

Antonio J dijo...

Guau, leer tu post era como cerrar los ojos, retroceder unos meses y volver a Sapa.

Logico, tu me hiciste un plan genial ;)

Un saludote

Alberto dijo...

Claro, Antonio, ahora que lo pienso te conté más o menos lo mismo por email que lo que he escrito en este post. Fue un placer echarte una mano para organizar el viaje.

Para eso estamos.

Un abrazo.

CAMi dijo...

Hola, en 1 semana, voy a Sapa, el hotel donde te quedaste, como se llama?
Gracias por tu blog

Alberto dijo...

Yo me quede en el Sapa Eden Hotel (http://www.sapaedenhotel.com), esta cerca del camino a la aldea Cat Cat.

Vietnamitas en Madrid dijo...

Sin lugar a dudas, Sapa es un lugar de obligada visita en el viaje a Vietnam para todos los amantes de la naturaleza y la cultura.
Muy curioso ver las distintas étnias de Sapa con sus trajes tradicionales.
Un saludo
Vietnamitas en Madrid

Vietnamitas en Madrid dijo...

Nos hemos animado a escribir una entrada sobre los Trenes a Sapa con información, horarios y precios actualizados.

Ana dijo...

Qué interesante! Te acabo de descubrir... justo a tiempo! en menos de un mes estaremos en Vietnam de vacaciones. No nos perderemos Sapa.
Gracias

Cristian Navarro Correia dijo...

Es el primer sitio que voy a visitar en Vietnam. Espero que el trayecto en tren no me deje "valdao". Sabéis que tiempo suele hacer en Sapa en Marzo?¿

Saludos

mauro85 dijo...

muy bonito tu relato...
solo una pregunta.. crees q fue suficiente o te quedo mucho por visitar?? lo digo para los viajeros que no tienen muchos días!!

Ainhoa Peciña dijo...

Es muy interesante. En agosto, lo visitaré... ¿podría contactar contigo para aclarar unas dudas que tengo respecto a esta zona de Vietnam?