viernes, 1 de octubre de 2010

La normalidad

Durante la última semana he estado leyendo en Facebook y en los blogs de algunos becarios ICEX en Asia sus respectivas impresiones sobre el final de la beca y lo que viene después tras la vuelta a España. Yo fui becario ICEX como ellos y pasé por esto así que de todo corazón les deseo la mejor de la suertes del mundo porque la vuelta a la normalidad puede llegar a ser bastante traumática, me explico.

¿Qué entiendo yo por normalidad? Hacer lo que quiero hacer y estar donde quiero estar, sin más preocupaciones que vivir el día a día. ¿Cuánto he tardado yo en recuperar la normalidad en mi vida? Casi 2 años, se dice pronto.

No hace falta haber seguido mi blog desde hace mucho para saber que el año de beca ICEX que pasé en Vietnam fue el mejor año de mi vida, la añoranza se hace presente en casi cada uno de los posts que escribo. La vida me cambió por completo entonces y nunca volvió a ser la misma al venir de allí. El conjunto de experiencias que viví durante un año entero como expatriado en Asia hicieron que volver a vivir en España fuera algo inconcebible para mí, al menos durante un tiempo.

Solicité la beca ICEX porque en un momento de mi vida sentía que necesitaba un cambio, irme lejos y vivir nuevas experiencias. Algo por dentro me decía que era demasiado joven para quedarme en el mismo sitio y que necesitaba ver el mundo. Pedí por tanto que me enviaran a un destino del lejano oriente lo más exótico posible, Vietnam cumplió todas las expectativas. Durante un año mi trabajo en la Oficina Comercial, el tren de vida que llevaba en Saigón y los viajes con los que recorría Asia me hicieron sentir plenamente feliz, había alcanzado la normalidad que andaba buscando: hacer lo que quería y estar donde quería.



Ya no queda nada de esto... sólo en las fotografías y en la memoria de aquellos que pasamos una parte de nuestras vidas trabajando en el 25 de Phùng Khắc Khoan.



Después de terminar la beca, al regresar a España pasé de la felicidad más absoluta a la mayor de las desgracias como si de una montaña rusa se tratase. Tardé varios meses en encontrar un nuevo trabajo en plena crisis y aunque este nuevo trabajo me gustaba sentía que no estaba donde quería estar. Aquel no era mi sitio. Necesitaba volver a Asia como fuera, allí es donde pertenecía y de donde nunca me tenía que haber marchado. Veía mi regreso a España como un periodo de transición, no como algo indefinido ni mucho menos definitivo. Las señales eran claras, cada mañana al pasar por el aeropuerto de Barajas de camino al trabajo veía a los aviones despegar y por cada uno de ellos sentía un pinchazo en el corazón, un quiero y no puedo. Necesitaba escapar. Pero no era tarea fácil, como en el juego de la oca había caído en la casilla de la muerte y tocaba recoger mis cenizas y volver a empezar desde 0.

Así es como después de preocuparme por conseguir un trabajo con el que pagar las facturas empecé a buscar becas para volver a Asia. Pero no se trataba de volver sin más, sino de volver para hacer aquello que quería hacer y conseguir de nuevo el equilibrio perfecto. Encontré varias becas de investigación en Japón y en Corea y pensé que eran justo lo que andaba buscando. Me concedieron la beca Monbukagakusho para investigar en Japón y llevo ya seis meses viviendo en Tsukuba, vine aquí en Abril. Los primeros meses los he dedicado a aprender japonés de forma intensiva, ha sido hace cosa de un mes cuando he empezado a investigar en serio y a coger una rutina que me llevará aquí los próximos 2 años de estancia en Japón. Mi labor fundamental en Japón es llevar a cabo un proyecto de investigación en un laboratorio de la Universidad de Tsukuba.



El laboratorio donde investigo es uno de los más punteros de Japón en materia de seguridad de la información, he tenido suerte de caer aquí. Además, mi propuesta de proyecto encaja perfectamente con la temática del mismo.





Así pues, cada mañana me levanto y voy al laboratorio a investigar. Para mí es como un trabajo cualquiera. Me pagan por ello (es una beca de investigación) pero en lugar de trabajar para un cliente se trata de un proyecto propio en el que tengo carta blanca para organizarme como quiera. Sin plazos de entrega, sin hojas de requisitos, sin un jefe que me dé el coñazo. Para mí es maravilloso.



Esta es mi vuelta a la normalidad. Después de pasar por España con más pena que gloria por fin vuelvo a hacer lo que me gusta hacer y a estar donde quiero estar. Porque sí, amigos, Japón también cumple mis expectativas de vivir en Asia de expatriado y de nuevo me siento tan vivo como en Vietnam. Este es mi sitio (al menos durante los próximos años, no estoy diciendo que no quiera regresar a España jamás).

Pasaré los próximos años de vida aprendiendo japonés, investigando en un proyecto que me mola, ampliando mi currículum académico (el año que viene empiezo un Master en Risk Engineering de la Universidad de Tsukuba) y viviendo cada día como si fuera una aventura en un país exótico y diferente que me tiene enganchado.



Soy feliz en Japón y lo menos que puedo hacer es dar gracias a mi familia y a mis amigos que durante mi paso por España me apoyaron en mi decisión de buscar una forma de regresar a Asia, especialmente mis compañeros de piso Carlos y Macho. Sé que hacer lo que quieres hacer y estar donde quieres estar es igual de importante en la vida como estar con quien quieres estar y por ello no puedo evitar echaros de menos a todos. No se puede tener todo.

16 comentarios :

Luis dijo...

Normalidad, hacer lo que te gusta cada día. Has dado en el clavo :). A mi lo que me gusta es moverme, no quedarme quieto en un sitio. Cuatro años en Madrid estudiando fueron demasiados. Ya llevo dos en Japón y siento que necesito volver a cambiar. Pero bueno, cada uno es diferente y eso nos hace únicos. Me alegro de que hayas encontrado tu punto en el labo :). Por cierto, veo que también eres de apple ;).

Pau dijo...

Joder Alberto, cuantos recuerdos me ha traído este post. Como me acuerdo de cuando quedamos en Saigón y lo bien que se te veía por aquellos lares. Luego vino lo de HK y la vuelta a España.

Menos mal que te salió la otra beca y acabaste con tus huesos en Japón. Me alegro un montón por ti y por tu vuelta a la normalidad.

Un abrazo!

Javier I. Sampedro dijo...

Ya no volveremos a ser como antes, bueno, ya no somos los que eramos una vez nos metimos en la beca icex y nuestro destino cambió por completo.

Siento que las cosas no salieran tan bien para algunos y esa vuelta a la normalidad haya costado en encontrarla. El tiempo nos coloca cada uno donde queremos estar o al menos intentar buscar nuestro sitio, como tu has hecho.

Me alegro que te encuentres a gusto en Japón con lo que haces y a disfrutar este tiempo al máximo, ya sé de buena fe que lo estás haciendo :)

Un abrazo.

Sílvia dijo...

La verdad es que yo también me siento algo identificada con lo que has dicho. A ver, sólo llevo una semana en Tokyo y todavía no pueo saber qué me deparará el año (en principio) que estaré aquí, pero al acabar la carrera de Enfermería y empezar a trabajar en un hospital, con la rutina que eso comporta, no me sentía del todo a gusto, notaba que me faltaba "algo", algún otro aliciente en mi vida que no fuera sólo el trabajo (que me gusta ser enfermera, eso no lo voy a negar).

Así que me dije a mí misma que tenía que hacer algo al respecto, y qué mejor que cambiar de vida e irme a vivir a otro país. Y por los comentarios que ha dejado la gente por aquí, parece ser que bastantes personas también sintieron esa necesidad de un cambio total en su vida.

En fin, me alegro que hayas vuelto a "encontrar tu sitio" ;)

Alberto dijo...

Gracias a todos por comentar.

@Luis, yo también me fui de Madrid después de llevar 5 años estudiando la carrera y uno más trabajando. Quería salir y ver mundo. En Japón pasaré 3 años antes de conseguir mis objetivos así que luego no descarto irme a trabajar a otro lugar de Asia si siento que necesito un cambio de aires.

Ya leí hace tiempo que tenías algunos planes para después de la beca: USA, Singapur, ... sea donde sea espero que vuelvas a encontrar tu sitio.

Por cierto, no soy de Apple pero lo utilizo por comodidad, por usar un único equipo. Para mi proyecto de investigación necesito Linux pero las herramientas de ofimática son un poco limitadas así que utilizo MAC OS para estas cosas al mismo tiempo con Paralells. Me ha costado un poco acostumbrarme a este sistema operativo.

@Pau, tú llevas aquí desde el principio así que conoces bien mi historia, incluso has sido testigo directo de ella cuando quedamos en Saigón. Después de pasar por Vietnam quería quedarme en Asia y aunque me ha costado un tiempo conseguirlo ahora estoy muy a gusto en Japón. Es lo importante, lo pasado pasado está.

@Javi, aunque vuelva a Vietnam ya no estan allí mis amigos Pedro, Carlos y Ana ni Juan en Kuala Lumpur ni Peque en Pekín ni muchos otros de nuestros compañeros de beca con los que compartimos un año tan bueno, ya nunca volverá a ser lo mismo pero al final lo importante es que cada uno encuentre el sitio donde pertenece y sea feliz. Algunos hemos tardado más que otros en conseguir la normalidad tras la beca pero todo llega. Después de ese año aprendimos que el mundo es demasiado pequeño para nuestra amistad así que ya habrá ocasión de volver a vernos de nuevo algún día.

@Silvia, me alegro de que te sientas identificada y decidieras en su día perseguir tus sueños de viajar por el mundo y aparcar tus inquietudes. Cuesta dar el primer paso y hay que hacer algunos sacrificios pero lo importante es estar donde uno quiere estar y hacer lo que quiere hacer. Fuiste muy valiente tú también. A ver si nos vemos por Japón. ;-)

Juan dijo...

Madre mía, muchacho. Sé que lo pasaste mal, porque he leí tus posts de ésa época para saber qué hiciste tras la beca. Entiendo que no te encontrabas agusto en España. Entiendo que seguías con mono de aventuras.

Pero como en el juego de la oca había caído en la casilla de la muerte y tocaba recoger mis cenizas y volver a empezar desde 0 creo que es pasarse de negro... no fue más que un año en un país extranjero, quizá sirvió para abrirte los ojos, espabilarte y hacerte ver que hoy en día lo único que te separa de vivir en cualquier parte del mundo es un billete de avión, pero al fin y al cabo ni más ni menos que una beca.

Hablas de tu vuelta como si el mayor de los males hubiese caído sobre ti, cuando no es más que un simple paso adelante.

Como sucesor de sucesor tuyo :-) he disfrutado como un enano mi estancia éste año en Vietnam; he aprendido mucho y tambien me ha cambiado la vida. Aunque llegué a hartarme bastante de la ciudad de Saigón, lo cierto es que yo tenía allí un hogar y un principio de vida. Incluso el fin de la beca me ha pillado en medio de una relación que iba de bien a mejor.

Pero todo se acaba, especialmente la beca, que desde el primer día ya sabemos cuál será el último. Y lo que venga después no debería convertirse en un punto negro en nuestra memoria, está claro que podremos pasarlo mejor o peor en ésos primeros meses de incertidumbre por no saber hacia dónde dar el próximo paso, pero lo que está claro es que tenemos medios, capacidad y moral como para que sea simplemente una etapa de insatisfacción pasajera y no la mayor de las desgracias.

Alberto dijo...

A veces me gusta exagerar pero en esta ocasión de verdad lo pasé mal. ¿Sabes lo que es estar 8 meses sin encontrar trabajo? Ponte en mi situación e imagina que no vas a ser capaz de conseguir un trabajo desde Octubre hasta Mayo del año siguiente, aún poniendo todos los medios y moral de tu parte. Primero lo intenté en Hong Kong durante 3 meses pero no salió nada y volví a España, con la esperanza de que en mi país de origen sería más fácil encontrar trabajo, pero no fue así y tardé 5 meses. Fue el peor momento de mi vida, y que viniera justo después de un momento tan bueno (el año de beca) hizo que la situación fuera tan dramática. Si hubiera conseguido un trabajo en España al volver hubiera sido una simple etapa de insatisfacción pasajera como dices pero tardé 5 meses, tiempo suficiente para aburrirme de España y querer volver al lugar donde pasé la etapa más feliz de mi vida.

Después de la beca ICEX me fundí los ahorros en mi aventura en Hong Kong. No me arrepiento de haberlo intentado pero al volver a España estaba sin dinero y sin trabajo, imagínate lo que es volver a depender tu familia durante varios meses después del grado de independencia económica que tuviste durante la beca ICEX.

En fin, que la culpa es sólo mía porque jugué mal mis cartas gestionando los recursos después de la beca y aparte tuve mala suerte porque mi búsqueda de trabajo coincidió con la crisis pero quiero recordarme a mi mismo lo mal que lo pasé entonces para valorar y aprovechar al máximo esta nueva oportunidad que tengo de estar en Asia haciendo lo que me gusta.

Gracias por tu comentario, la verdad es que lo pinto todo muy negro y reconozco que soy demasiado pesimista pero hubo momentos de verdadera frustración. 8 meses buscando trabajo no es una etapa de incertidumbre, Juan.

Es mejor estar prevenido que luego lamentar así que aplícate el cuento y trabaja duro para conseguir una salida después de la beca que estas no caen solas. Que tengas mucha suerte, me pareces un tío de puta madre así que espero que te vaya bien.

zordor dijo...

Por lo que te conozco creo que eres una persona que se exige mucho a si mismo y que busca activamente la felicidad personal. Por todo esto me pareces un tio admirable y que llegarás muy lejos, a donde te propongas :)
Mientras tanto nosotros trataremos de seguirte todo lo cerca que podamos :)

Ana dijo...

"al volver a España estaba sin dinero y sin trabajo, imagínate lo que es volver a depender tu familia durante varios meses..."

Y a mi eso de qué me suena? :)

Sé que no sirve de consuelo, pero creo que no eres el único que ha pasado por eso. Soy optimista y creo que el tiempo, y sobre todo las ganas, terminan poniendo a la gente en su sitio.

O al menos eso quiero creer, porque yo sigo esperando!

Alberto dijo...

@Rodrigo, sí soy un poco inconformista aunque creo que no soy el único que ha venido a Japón persiguiendo sus sueños ;-) Y ojo que lo mío fue echar varias becas y conseguir una en Japón, lo tuyo fue una metódica planificación paso por paso durante varios años. Yo también siento admiración por lo que hiciste, de verdad.

@Ana, por supuesto que esto le ha pasado a más gente, mi experiencia personal en mi blog es una de tantas. El dicho de "el que la sigue la consigue" se cumplió en mi caso y creo que también se cumple en la mayoría de los casos si se pone suficiente empeño y ganas por perseguir los sueños de uno. Te animo a seguir siendo optimista y a seguir luchando, tarde o temprano obtendrás tu recompensa. Mucha suerte.

Xavi_kun dijo...

La verdad que te entiendo muuuucho!!
Yo me fui 9 meses a vivir y estudiar a Nueva Zelanda y cuando volví a España tampoco era el mismo, no sabia que hacia allí y solo penaba en salir, pero te vas a acostumbrado a la rutina otra vez, etc... hasta que dije basta y me vine a Japón, en mi caso me costó tres años volver a la normaildad, a estar donde quieres estar como tu dices.
Mucha suerte en tu proyecto

Saludos :)

Alberto dijo...

Xavi, está claro que al volver a casa teniendo a tu familia y a tus amigos no tardas mucho en llegar a acostumbrarte y de hecho en España se vive muy bien, pero con el tiempo ves que hay cierta angustia que no desaparece y sientes ganas de volver a irte.

Me alegro de que ahora estés contento en Japón tú también.

Saludos

Anónimo dijo...

Alberto, I feel you. Enhorabuena, estás donde te mereces

Alberto dijo...

¡Gracias anónimo! ;-)

rbangkok dijo...

yo llevo 10 anos fuera de espana ... 3 UK, 3 USA 4.5 Thailandia ... y estoy pensando en volver a espana ... creo que toca volver aunque sea un par de anos y ver que tal ...

Alberto dijo...

Ya, supongo que con el tiempo yo también terminaré volviendo a España, pero sólo un año en Asia me supo a poco y por eso quise regresar. Ya habrá tiempo para volver a casa cuando quiera asentarme.