miércoles, 5 de noviembre de 2008

Visitando a Mao

Esta mañana he madrugado para ver a Mao. Sí, Mao Zedong, el padre de la China comunista, el cual está bien muerto pero se le puede ver expuesto al público en Pekín.



Tras su muerte, fue embalsamado, en contra de sus deseos de ser incinerado, y expuesto en un sarcófago de cristal en un Mausoleo, situado en el extremo Sur de la Plaza de Tian'anmen. El objetivo, convertirse en un elemento de propaganda política china.





Para lograr el perfecto embalsamado del cuerpo, China no podía contar con los conocimientos técnicos que utilizaron los rusos para el cuerpo de Lenin, por el conflicto que mantenía con la URSS en esos tiempos, de modo que tuvieron que solicitar la ayuda de Vietnam, que ya había aprendido de los rusos y llevado a cabo con éxito el embalsamado de Ho Chi Minh. Como suele pasar en el juego del teléfono escacharrado, de lo que A cuenta a B, B cuenta a C y C entiende hay una diferencia. Resultado: el cuerpo de Mao parece más falso que un iphone chino.

Se rumorea que ante la posibilidad de que el proceso saliera mal, se realizó una réplica del cuerpo en cera y se guarda en el mismo Mausoleo. Sin embargo, cualquiera diría que lo que hay expuesto no es en realidad el cuerpo de cera.

Cuando visité a Ho Chi Minh en Hanoi, la verdad es que el cuerpo imponía más, parecía más real, parecía que se iba a levantar en cualquier momento en plan zombi.

El procedimiento de visita es el mismo en los dos, hay que presentarse temprano para hacer cola de media hora entre tantos visitantes y controles de seguridad. No dejan introducir la cámara, así que esto es lo poco que pude sacar con el teléfono.





Tanta cola para menos de un minuto, que es lo que tardas en entrar en el sepulcro y salir del mismo. Cualquier parecido con un parque de atracciones es casualidad. Además de las prisas, no puedes pararte a observar, no te dejan ver todo el cuerpo de Mao, sólo un lado, ya que la fila se separa en dos. En el Mausoleo de Ho Chi Minh, en cambio, la cola da toda la vuelta al féretro.



En fin, que en todos los casos me llenó más la visita a Ho Chi Minh que la de Mao. Esta última me supo a poco.

6 comentarios :

Juleo dijo...

Mola mola pero ... cuándo un reportaje sobre la vida nocturna de allá ??!!

Peque dijo...

Eso eso... cuenta del propaganda :P

Prognatis dijo...

Yo también iría a ver a Mao, tal y como hice con el tío Ho. Conozco a gente que ha estado allí y pasó de hacer la cola.

A mí el tío Ho también me pareció un muñeco de cera, así que no quiero imaginarme lo hecho polvo que estará el cuerpo de Mao.

Un abrazo!!

Alberto dijo...

Juleo, no me toca a mi hacer una guía de vida nocturna de Pekín, sólo pude catar algunos sitios. Pero puedo decirte que pintaba mejor de lo que esperaba. A las chinas les gusta arrimar mucho en la discoteca, pero según me han contado, es difícil definir en la primera noche. Está bien pero no es comparable a Taipei o a Bangkok y su Sepaicy. ;)

Pau, sí que estaba hecho polvo, sí... se le veía algo acartonado. xDDDD

Freeman dijo...

Holas! Pues en lo personal no encuentro muy atractivo ver el cuerpo de un muerto, por más bien enbalsamado que esté, y más aún si es que está ahí en contra de su voluntad (cuando estaba vivo, claro) y sólo para hacer propaganda política T.T
Saludos desde SCZ, Bolivia!

Gonzalo dijo...

Que gran blog, me ha encantado. ¿Podrías escribirme un mail a gonzalomoren arroba gmail punto com? Tengo un tema interesarte que proponerte...

Muchas gracias y mucha suerte por Oriente,

Gonzalo