martes, 26 de agosto de 2008

La prostitución en Vietnam

Advertencia: La prostitución es ILEGAL en Vietnam y su distinción del tráfico de personas no está claro. Este post no persigue fomentar la prostitución, ni incitar a los hipotéticos visitantes de Vietnam a tomar parte en esta actividad, simplemente a informar de lo que se ve en las calles y en los clubs. Que se trate el tema con tono gracioso no implica que el autor esté de acuerdo con la prostitución o la venta de servicios sexuales a cambio de dinero y, de hecho, no lo está.

Hoy voy a hablar del Vietnam más clandestino, más encubierto. No voy a escribir una Guía del vicio en Vietnam ni nada por el estilo, pero sí voy a comentar ciertos aspectos de la prostitución en Vietnam que me parecen curiosos. Evidentemente, parte de esta información no la he obtenido por experiencia propia, sino por historias que me han contado y he ido recopilando durante el último año.

En primer lugar, la prostitución en Vietnam no se entiende como la prostitución en España. En España, prostituirse es básicamente cobrar por echar un polvo e ir de putas es un acto premeditado, sea yendo al puticlub de la nacional X, a la Casa de Campo de Madrid o pidiendo servicio a domicilio a través de la sección de contactos del periódico. En Vietnam la prostitución tiene muchas caras, no es una línea clara como en España, y puedes llegar a caer en ella haciendo algo tan inocente como ir a cortarte el pelo.

Definiremos prostitución como el acto de cobrar por satisfacer a un hombre sexualmente, ya sea acostándose con él, sexo oral / masturbación ocasional o hasta ponerle palote mientras le hace compañía.

Prostitutas en los bares.

En Vietnam no hay puticlubs, ni burdeles, hay bares. Las putas van a los bares, generalmente los bares de turistas donde se respira turismo sexual (el más famoso es el popular Apocalypse Now en Saigón). No hablo de bares de puticlubs como en España, hablo de bares a los que van turistas y expatriados normales a tomarse unas copas y bailar, repito. Las chicas esperan allí sentadas en la barra o pululando por el local siempre en "modo radar", buscando un cruce de miradas y una sonrisa con un extranjero. Entonces se aproxima a este, pide que le invite a una copa, baila con él un rato, le pone cachondo y el extranjero termina queriendo acabar la noche con ella.

Si es un turista de paso, tiene un problema, en Vietnam los hoteles no admiten prostitutas. De hecho, la mayoría no admite a ninguna vietnamita que acompañe a un extranjero, se acogen a la Ley de las parejas solteras que impide a un extranjero dormir con una vietnamita con la que no esté casado.



Su única alternativa es ir a un hotel cutre que se pase la ley por el forro o pida un soborno por hacerlo.


Hoteles que ofrecen habitaciones por horas en mi barrio. Siempre hay gente en la calle atenta a la llegada de taxis.

El hecho de que las prostitutas estén en los bares de turistas hace que para un expatriado ligar ahí con una chica decente sea complicado. Ha habido casos en los que la que parecía ser una chica encantadora con la que llevabas horas hablando y bailando resulta ser puta y te pide dinero por irse contigo a casa. No te piden dinero explícitamente, te dicen que si quieres ir con ellas a casa tienes que ayudarlas, porque su sueldo no las llega para pagar el alquiler del mes y demás historias. Que pena me das, ahí te quedas...

Prostitutas en las calles.

En Vietnam también hay prostitutas en las calles, pero no como las esperarías encontrar, de pie en las esquinas, sino en moto. ¡Van en moto! No podía ser menos siendo Vietnam el país de las motos, jajaja... Suelen estar en zonas donde haya hoteles de alquiler por horas y se ponen a dar vueltas por un circuito entre dos o tres calles, yendo y viniendo. Hay que decir que estas prostitutas no son para extranjeros, sino para locales, para los vietnamitas.

Van siempre con luces azules, sin casco y vestidas de forma muy sugerente.


Aunque no se vea bien, ahí habían acorralado a unos "pobres" chicos.

A la semana de encontrar casa un amigo expatriado me dijo "¡anda! si tu vives ahí donde dan vueltas en moto las putas para vietnamitas". Ya me extrañaba a mi que hubiera tanto pivón en moto por mi calle dando vueltas... xDDD

Como llevo un año viéndolas, porque se ponen en mi calle, tengo estudiado el procedimiento (aunque no lo he puesto en práctica, por supuesto). Ellas van rodando en moto y cuando ven uno o dos chicos en moto se ponen a su altura y empiezan a provocarles. En mi caso, como no hablaban inglés se limitaban a decir "Anh Đẹp Trai" (eres un chico guapo) y "Boum Boum?" (eso es universal). Si alguno no puede resistir la tentación (ya ves...) pues se va con ella en moto a esos hoteles de alquiler por horas. Claro, que más de uno no "simplemente pasaba por ahí..." y van a lo que van.

Algunas situaciones que veía cada día al salir de casa me parecían surrealistas, prostituta y cliente negociando el precio mientras iban los dos en moto en paralelo. xDDDD

Los bares de billar misteriosos.

En Saigón hay ciertos tipos de bares que por fuera parecen muy misteriosos. Suelen tener las lunas tintadas y anuncian cerveza y billares.



Es fácil para un turista extraviado acabar ahí. Entra, se pide una cerveza y en seguida se le arrima una chica joven que le dice lo guapo que es mientras le acaricia. Para romper el hielo, le puede ofrecer una partida de billar con algún tipo de apuesta picante de por medio. Una apuesta imposible de ganar, porque son muy buenas jugadoras.



El extranjero sigue bebiendo mientras la chica le hace compañía, a cambio de pagarle la bebida a ella también y algo de propina antes de despedirse. Algunos de estos locales en Saigón tienen el letrero en japonés; será porque los hombres japoneses que vienen de negocios a Vietnam deben frecuentarlos, no tiene otro sentido. La calle Le Thanh Ton en Saigón, por ejemplo, está llena de restaurantes de comida japonesa y de bares de este tipo.

La versión más depravada de estos bares es que la compañía de la chica puede acabar en sexo, ya sea una felación o un polvo. En muchos casos, no hace falta ni salir del garito, ya que siempre tienen la "habitación de atrás" donde llevar a cabo esos actos impuros. Obviamente, la propina que se deja a la chica después depende de los servicios ofrecidos, sólamente compañía o algo más.

Los masajes y el Happy End.

La cultura del masaje es muy popular en Asia. Cada cierto tiempo es recomendable y saludable para el cuerpo darse un masaje que cruja las articulaciones y ponga a tono los músculos. En el sudeste asiático además, los masajes exfoliantes ayudan a que la piel no acumule grasa debido a la humedad del clima.

Los salones de masajes y centros de spa con circuito de sauna, baño turco y piscinas de agua fría son establecimientos muy frecuentados, y la mayoría de hoteles también ofrece estos servicios.



Lo estándar es un masaje de una hora en espalda-piernas-pies-brazos-cabeza y lo habitual es darse el masaje en ropa interior, para que el efecto de presión sobre la piel se note más. Es entonces cuando surge la astucia de algunas masajistas que durante el masaje en la zona del muslo no dudan en llevar la mano un poco más allá y rozar sin querer queriendo los genitales. El cliente se pone palote y le sugieren terminar la rutina del masaje con un Happy End, un final feliz, descargando el pajarito. Obviamente, esto no es parte del servicio normal y entra en la propina que se le da luego a la masajista.

El problema es que la cosa degenera y algunas masajistas listillas cuando llevan sólo media hora de masaje te empiezan a tocar los cojones (literalmente) y empiezan a dar la chapa con el Happy End. Para cualquier hombre resulta imposible no excitarse si no dejan de masajearle a uno ahí abajo y tienes que andar discutiendo para que te deje en paz y haga el masaje en condiciones. Por eso es habitual distinguir entre sitios de "masajes limpios" y "masajes guarros", y mira tú por donde los masajes en los hoteles más caros suelen ser los más guarros.

Las peluquerías.

En todas peluquerías de Vietnam el corte de pelo suele ir acompañado de lavado y masaje en la cabeza incluido, un lujo. Muchas ofrecen aparte masaje de cuerpo completo, la mayoría de las veces se trata de un masaje suave con ropa, pero a veces puede ser un masaje propio de un salón de masajes, con aceites y demás. En tal caso, volvemos al punto anterior, y dependiendo de la masajista te puede tocar una más o menos decente. Vamos, que puedes ir a cortarte el pelo y acabar teniendo tu Happy End.

Los Karaoke Ôm.

Los karaoke son muy populares en toda Asia, de vez en cuando se junta el grupo de amigos para emborracharse y cantar los grandes clásicos.

En Vietnam existe una versión especial de karaoke, el Karaoke Ôm. Ôm significa abrazo en vietnamita, por ejemplo los taxistas de moto son conocidos como Xe Ôm (vehículo abrazo). Os podéis imaginar lo que puede significar Karaoke Ôm entonces, ¿no?



En un Karaoke Ôm, se junta un grupo de amigos (todos chicos) con motivo de una ocasión especial y alquilan una sala de karaoke con comida y alcohol suficiente para estar de juerga 3 o 4 horas. Entonces aparece el Manager del karaoke acompañado de una fila de señoritas muy guapas y las va asignando una a una a los presentes. La señorita se sienta a tu lado y durante el tiempo que estés allí con tus amigos te sirve las copas, te da de comer, te acaricia, te dice lo guapo que eres y si quieres y se deja, pues empiezan los besos, los picos y lo que surja, siempre dependiendo del pudor que puedas tener rodeado de tus amigos.

Cuando acaba la fiesta, se hace fondo común (o invita el del cumpleaños) para pagar al Manager el alquiler de la sala de karaoke y la bebida y luego cada uno se apaña con la propina de su chica. Alguna que otra hace horas extra en casa del cliente, ya se sabe...

Las novias vietnamitas no se toman muy bien que sus chicos vayan a este tipo de karaokes con sus amigos y la vez que fui, con motivo de una celebración especial, me cayó una buena. :P

Las señoritas de compañía en las discotecas.

Es el escenario más light de todos, pero no deja de ser cobrar por satisfacer a un hombre.

Ya he comentado alguna vez que en algunas discotecas de vietnamitas ocurre que cuando pillas una mesa con tus amigos se acercan chicas que buscan hacer compañía a cambio de compartir la bebida y algo de propina (no son listas, ni nada).

No sorprende ver en las discotecas a hombres mayores solitarios rodeados de un grupo de guapas jovencitas vietnamitas, para que la gente piense que guay es. Triste.

En principio, las chicas van a comisión con la discoteca y trabajan allí todas la noches. Creo que si el cliente quiere llevárselas de la discoteca consigo tiene que pagar una compensación al local.

Y eso no es todo.

Si esto os ha parecido poco aún hay más, pero en un año no me ha dado tiempo a averiguar según qué otras cosas, como por ejemplo, que en algunas discotecas de vietnamitas de dos plantas la primera esté reservada a vietnamitas y no dejen entrar a los extranjeros. Aunque más o menos me imagino lo que puede pasar ahí dentro...

En fin, espero no haber quedado como un depravado sino como una persona curiosa que se ha informado sobre una de tantas cosas que suceden en Vietnam.

6 comentarios.:

Javier Sampedro dijo...

Chasss, menuda guía que te has sacado del bolsillo. Y aún quedan más cosas?... bastante completa la información sobre el panorama nocturno del Vietnam, para estar prevenido y saber donde uno se mete, jeje.

Luego cada cual es libre de aceptar o no la proposición de la señorita/as en cuestión :)

Benat dijo...

Jode que currada caballero! Vaya peligro, me parece que habrá que ir con el pelo cortado y con el masajeador de teletienda :)

Muy bueno!

Pablo dijo...

Oye me encanta tu blog, me puedes decir que diseño has utlizado? se ve muy bien! me hago un lio terrible para meter fotos y demás, echame una mano por caridá!!

Prognatis dijo...

Uno de nuestros guías me dijo delante de Vero que subiera a cortarme el pelo.

Decía que allí te cortaban el pelo y que luego me harían de la A a la Z.

Imagínate la cara que le hizo Vero. Yo no subí, claro.

jan dijo...

Yo me fui con una de esas de las motos, me llevo a un apartamento me metió en una habitación y mientras me duchaba ella, alguien entraria a la zona de cama y me limpió algunos dolares de la cartera, por supuesto los billetes mas gordos.
No lo recomiendo

Alberto dijo...

Yo tampoco lo recomiendo, aunque desconocía este peligro. Gracias por contar la experiencia y prevenir a los lectores. Siento que te robaran, supongo que una vez te diste cuenta no pudiste hacer nada.

Saludos