lunes, 22 de septiembre de 2008

El americano impasible y las vietnamitas

El Americano Impasible (The Quiet American) es una película adaptada de una novela famosa de Graham Greene.



Aparte de ser una película en la que Michael Caine hace uno de sus mejores papeles, al igual que Brendan Fraser, cuando aún no se dedicaba a hacer el payaso y tenía personajes con papeles serios, es una de las pocas películas occidentales en las que se toca Vietnam pero sin tratar directamente el asunto de la guerra, sin ser de temática bélica (en este caso es el telón de fondo). La historia se centra en un triángulo amoroso y da algunas muestras de cómo era la sociedad vietnamita hace 50 años, antes de la Guerra de Vietnam. Es una cinta que recomendaría a todo el mundo, independientemente de que tengan o no curiosidad por Vietnam.



Vi la película por primera vez justo antes de venir a Vietnam, por ambientarme un poco, y durante las primeras semanas no hacía más que recordar una y otra vez las palabras del personaje Thomas Fowler al principio de la misma:

No sé qué hizo que me enamorase de Vietnam.

Que pueda cautivarte la voz de una mujer...
Que todo sea tan intenso...

Los colores,
el sabor,
incluso la lluvia...

Dicen que busques lo que busques, puedes encontrarlo aquí.

Dicen que cuando vienes a Vietnam entiendes muchas cosas en pocos minutos, pero el resto tienes que vivirlo.


¡Era todo verdad!

Lo primero que me marcó nada más llegar aquí fue el camino del aeropuerto al hotel, la cantidad de colores (luces de neón), olores y ruidos que inundaban las calles. Era todo muy intenso, bienvenido al infierno.

El calor, la humedad y la lluvia (llegué a finales de la temporada de lluvias) estuvieron muy presentes durante el primer mes y tardé en conseguir acostumbrarme a ir por la calle sudando todo el rato y a como la lluvia, en lugar de refrescar, hacía que el aire que te rodeaba estuviera más espeso aún. Insoportable.

El sabor de Vietnam también es inconfundible, una de las mejores gastronomías de Asia. Y no es sólo el sabor en la boca sino en el olfato, vas por la calle y hueles comida cocinándose a todas horas, un olor que te alimenta.

Cuando llegas a Vietnam, entiendes muchas cosas en pocos minutos. Tu intuición funciona incansablemente intentando entender lo que pasa a tu alrededor y según vas conociendo a la gente te explican cómo funcionan las cosas aquí y te dan consejos para adaptarte lo menos traumáticamente posible. Estás en otro mundo, en la otra parte del mundo. A lo largo del año tampoco dejas de seguir aprendiendo cosas nuevas y no dejas de vivir experiencias que generan en ti sentimientos antes desconocidos. Entiendes que por mucho tiempo que pase nunca llegarás a comprender del todo este país ni a esta gente.



Por último, a la semana de llegar a Vietnam conocí a una chica vietnamita que un año después todavía me tiene cautivado. Cuántas veces habré oído la expresión: No sé que tienen las vietnamitas, que a todos los extranjeros les vuelven locos... (refiriéndose también a los soldados americanos durante la guerra).

Después de un año puedo afirmar que todo lo que dice Fowler es verdad. Estoy enamorado de Vietnam.

Hoy he vuelto a ver la película y me he dado cuenta de que acierta en muchas otras cosas, sobre todo relacionadas con la forma de pensar y de actuar de la sociedad vietnamita. Por ejemplo, reconocí muchos rasgos del personaje de Phuong presentes en las vietnamitas de hoy en día.



Cuando les dices algo que no esperan o no entienden ponen esa misma cara inexpresiva, congelan la mirada y se quedan pensativas, introspectivas. Siempre tranquilas, evitando cualquier conflicto. No se discute.


"Seguro que si pongo esta cara de cordero degollado me acabas perdonando..."

La relación entre el hombre y la mujer en Vietnam también se ve reflejada en la película. En todo momento se ve a Phuong tratando a Fowler como un rey, viviendo por él, por ejemplo, cuando le da de fumar opio. En Vietnam, las mujeres son bastante más sumisas al hombre que en occidente, intentan complacerle en todo lo que pueden y no dudan en hacer por él cosas que en nuestro país serían tildadas de machistas. Hoy en día no es tanto como se ve en la película, pero por lo general siguen teniendo poca iniciativa en la relación, siempre lo que quiera hacer el hombre. Son bastante dependientes del hombre. No es algo que acepte pero aquí es así.



A cambio, el hombre tiene que ser un hombre, protegerla, cuidarla, estar pendiente de ella en todo momento, concederla todos los caprichos y hacerla regalos, tenerla contenta. En España este tipo de actitud agobiaría a muchas. En la actualidad, se puede afirmar que todavía es costumbre en Vietnam que los hombres tengan que pagar todo a sus mujeres, cuando salen de cena, de copas, de compras, de viaje, etc. Sí, a mi también me ha tocado. Tampoco es algo que acepte pero aquí es así. Es algo que está cambiando poco a poco y empieza a haber cada vez más chicas independientes que trabajan y pagan su parte cuando salen de cena con su pareja, pero todavía hay muchas que no tienen otro objetivo en la vida que ser una perfecta esposa ama de casa. Ese ha sido más o menos mi caso y los otros casos que he conocido han sido siempre chicas fuera de lo común entre las vietnamitas, que han estudiado en el extranjero o han viajado, generalmente.


"Nena, me estás dejando la cartera seca con tantos zapatos que te compras..."

Las relaciones en pareja en Vietnam se viven de forma diferente que en occidente. No es que las vietnamitas sean mejores ni peores que las occidentales, son diferentes. Desde luego que tratan muy bien a los hombres, pero les falta algo de chispa, de iniciativa, discutir también es parte de la relación, que te digan sí a todo acaba cansando, que te digan lo siento y se queden cabizbajas al mínimo drama también acaba cansando. En cualquier caso, no sé que tienen las vietnamitas, que a todos los extranjeros les vuelven locos...

Al final me he salido un poco de la película y me he puesto a hablar de las vietnamitas, pero no importa, nunca había hablado sobre esto antes. También es interesante, ¿no os parece?

6 comentarios :

Prognatis dijo...

Yo la vi en el cine mucho antes de saber que algún día iría a Vietnam. Así que la tendré que volver a ver para recordar los detalles.

Muy bonico el post!!!

Un abrazo!!!

Marco dijo...

Hola Alberto;

Otra Pelicula que te recomiendo es una de Oliver Stone "entre el cielo y la tirra" (1993). ahonda en las consecuencias del conflicto sobre los soldados que regresaron a casa, en esta ocasión el interés se centra en las repercusiones que la guerra tuvo en la sociedad en general, a través de la historia de un sargento que regresa a los Estados Unidos casado con una vietnamita a la que le será muy difícil ser aceptada en su nuevo país.

pd: Ya me queda poquito para ir a Vietnam ( tu post de fiesta por saigon me ha venido de lujo)

Muchas gracias.

Javier Sampedro dijo...

Que reflexión más profunda sobre la mujer de Vietnam. Aunque los aspectos que comentas, bien son conocidos en las mujeres de Asia en general, pero puede, como tú dices algunas se resistan a volverse algo más independientes y no estar tan pendientes del hombre siempre.

Por lo menos en Hong Kong se las ve bastante más independientes. También será el entorno, esto no es China, ya lo sabrñan muchos, y eso se nota.

A ver si tengo ocasión de ver la peli y luego contrastamos opiniones :)

Peque dijo...

La apuesta entre nosotros parece que quedará en tablas.

Pero tal y como hablas de esa chiquilla... tal vez aunque se acabe la beca haya oportunidad de algo más,¿no?

Bueno, lo que tenga que ser será...

Un abrazo,

Mïna dijo...

Hay un libro que habla mucho sobre la cultura oriental: "Oriente y Occidente: Filosofia oriental y dilemas occidentales" es de Luis Racionero. En este libro explica muy bien que todo eso que tu comentas es fruto de su cultura y sus raices religiosas (religión animista). Los orientales practican la mayoria de ellos el budismo, aunque no lo practiquen viene implicito en sus costumbres, antes del budismo de Confucio y demás, ellos eran de religión animista, es decir que creían que todo estaba vivo y digamos que todo tenía alma. Por lo tanto esto influye mucho en su vida, porque cuando aparece el budismo este también lleva implicito la religión animista. Sepas que en Oriente, antes de que Japón se americanizase y Kissinger fuera a China, la felicidad se persofificaba en el ermitaño, el poeta vagabundo, el hombre liberado que no posee nada. Todo esto todabía esta implicito en ellos y ellas. Para ellos todo es soledad, quietud y silencio, algo muy escaso en Occidente...bueno, leete el libro que te lo explica muy, pero que muy bien.
Besos y prospera vida!!

Alberto dijo...

Hola Mïna,

Muchas gracias por la recomendación, tomo nota. Llevo un tiempo leyendo "Wandering through vietnamese culture" de Huu Ngoc y más o menos cuenta lo que tu dices sobre la cultura y la religión implícita. No es tanto religión como entendemos en occidente sino una forma de vida, una forma de ser, de respetar a los antepasados y vivir en armonía con la naturaleza. Con la llegada de la cultura de occidente se han perdido algunos valores auténticos de Asia Oriental y es una pena.

Saludos y gracias por comentar.