martes, 4 de marzo de 2008

Ong Do - Arte escrito vietnamita

El término Ông Đồ está relacionado con el Arte de la escritura antigua en Vietnam.



Antes de que llegaran los franceses en el s. XIX, el vietnamita ya disponía de un sistema de escritura basado en el alfabeto romano, gracias a Alexandre de Rhodes. Sin embargo, en elementos de literatura filosóficos y religiosos todavía se empleaba la escritura en caracteres chinos. Eran los eruditos los encargados de estudiar y conservar este sistema de escritura.



Una de las costumbres tradicionales durante el Têt, el Festival de Año Nuevo Lunar vietnamita, era colgar en el salón de casa un papiro rojo con un poema en caracteres chinos pintados con tinta negra deseando felicidad, prosperidad y longevidad para toda la familia para el Año venidero.

La escritura de este poema era compleja y estaba sólo en manos de los eruditos que estudiaban el arte de la caligrafía china, por lo que era necesario contratar sus servicios durante el Têt.



El poema constaba de dos oraciones escritas de forma vertical en paralelo. Ambas oraciones debían contener el mismo número de palabras y obeceder un conjunto de reglas sobre armonía fonética y semántica.

Un ejemplo de poema sería:

Felicidad tan extensa como el Mar del Este. Longevidad tan alta como la Montaña del Sur.

Por la simetría existente entre las palabras escogidas, la composición de cada oración y el tono al pronunciarlas, así como la analogía en su significado, la estructura de estos poemas se conocía como oraciones simétricas u oraciones paralelas.

Este arte, además de requerir dotes literarias para la composición de los poemas, requería destreza con el manejo del pincel para escribir las frases en vertical con una simetría paralela perfecta y, por tanto, su ejercicio sólo estaba al alcance de los estudiosos, poseedores de una caligrafía precisa. La mayoría de estudiosos de aquella época trabajaban como funcionarios (mandarines), aquellos que no lo hacían se ganaban la vida enseñando a jóvenes. Algunos de estos estudiosos eran ancianos maestros del manejo del pincel, con verdadera habilidad; eran conocidos como Ông Đồ o Anciano estudioso (de Ông, anciano).

A principios del s. XX esta vieja costumbre de escribir oraciones paralelas empezó a caer en el olvido. Fue el conocido poeta Vu Dinh Lien quien resucitó la tradición escribiendo el poema Ông Đồ, dedicado a estos ancianos estudiosos maestros de la caligrafía.

Cada año cuando los árboles del melocotón florecen
El anciano estudioso aparece otra vez, mostrando
El papiro rojo y la tinta negra junto a la acera
Con la calle llena de transeúntes

Tanta gente quiere contratarle para que escriba
Preciosos caracteres que ellos admiran
Demostrando la habilidad de su mano y sus gentiles pinceladas
Como los dragones voladores y los fénix danzantes

Según pasan los años, menos gente se acerca
El papiro rojo se vuelve sombrío al desvanecerse
La tinta negra se espesa en su triste frasco
¿Dónde estaban aquellos fieles clientes ahora?

El anciano estudioso todavía permanece sentado allí
Ningún transeúnte le presta atención
Las hojas amarillas caen sobre su papiro rojo
Afuera, la niebla se vuelve más densa

Este año los árboles del melocotón están floreciendo de nuevo
Pero nadie ve aparecer al anciano estudioso
¡Ay! ¡Las almas de aquellos años pasados!
¿Dónde están ahora? ¡Nadie lo sabe!


Por fortuna, la tradición no ha acabado perdiéndose y ha llegado hasta nuestros días.

Las técnicas se han renovado con el paso de los años y hoy en día el papiro adopta múltiples formas y puede estar decorado con fondos en acuarela. Así mismo, la escritura ya no se realiza en caracteres chinos, sino en vietnamita. No obstante, la esencia es la misma: una palabra encabeza el papiro y a continuación se redacta el poema, que puede estar formado por dos oraciones escritas en paralelo verticalmente o tres oraciones escritas en horizontal, pero sin perder el elemento de la simetría.

Las palabras significan felicidad, amistad, fortuna, longevidad... Las oraciones hablan sobre cada uno de los temas y enuncian el camino para conseguir estos dones.


El fondo de acuarela con motivos paisajistas o florales da más color al papiro.


El poema de este papiro está dedicado a dar Gracias a la Vida.

Durante el pasado Festival del Têt, la calle Pham Ngoc Thach se llenó de maestros Ong Do esperando a escribir poemas sobre papiro, un regalo perfecto para amigos y familiares o para uno mismo.



Los vietnamitas se agolpaban delante del Ong Do para pedirle que escribiera un poema que habían escogido de un libro con oraciones sobre un tema o redactado por ellos mismos


Este papiro todavía conserva el estilo de dos oraciones escritas de forma vertical en paralelo.


Varios papiros, dedicados a la Primavera (Xuân), Felicidad (Phúc), Fortuna (Lộc), Longevidad (Thọ).

Yo cumplí como buen amigo y durante mi visita a China en Fin de Año Chino llevé de regalo un papiro a mis colegas Informáticos en Asia: Enrique (Shanghai), Peque (Pekín), Javi (Hong Kong) y Manolo (Seul).

¿No os parece bonita esta tradición?

9 comentarios.:

Manolo (Seúl) dijo...

Sí que es bonita la tradición.. En una de las fotos sale el papiro que tengo ahora en mi habitación:D Muchas gracias y sigue con este peanso de Blog!!

Alberto dijo...

Jejeje... cierto! Lo dejé colgado esperando a que la tinta se secara para poder enrollarlo. Había que dejarlo 10 minutos al aire.

Yo propuse cada tema al Ong Do y le dejé a él redactar el poema libremente. Al final de cada papiro, le pedí que firmara vuestro nombre, como dedicatoria.

Más tarde, Thoai me ayudó a traducir cada poema y os lo escribí en un papelillo para que os enterárais de lo que ponía.

Fue muy divertido todo :)

Javier Sampedro dijo...

La verdad que tuviste un detallazo con el regalo. Yo también lo tengo colgado aqui en mi casa, queda guapo y así le da algo de vida a la pared.

Gracias nuevamente.

tiestillo dijo...

De mayor quiero tener un blog como el tuyo! o un país como el tuyo del que se pueda hablar. Aquí se me están acabando los temas de conversación bloguiles :S

Alberto dijo...

XD

Peque dijo...

¡Gracias por el regalo una vez más!

Me dio pena que vinieses a Pekín mientras no estaba.

Pero bueno, siempre nos quedara Bali... ¿aunque será igual la marcha despues de casado?

Un abrazo

Peque

Alberto dijo...

Peque, cabrón. XDD

(Algún día tendré que aclarar en el blog lo de Bali y estar casado)

tiestillo dijo...

eso quería preguntar yo esta mañana y se me ha olvidao! ya puedes estar explicando nen! xD

Alberto dijo...

Borja, durante el curso hicimos una apuesta.

Yo le pagaba un viaje a Bali a Peque si me casaba en Vietnam (siguiendo con la tradición de becarios Informáticos aquí) y Peque me pagaba un viaje a Bali a mi si...

Al final acabaremos los dos en Bali pagándonos cada uno lo suyo, lo estoy viendo. Juas...

Pero está bien lo de "siempre nos quedará Bali..."